viernes, 1 de febrero de 2008

I Am Legend

I Am Legend, la mítica novela de Richard Matheson publicada en 1954, ha sido llevada al cine en tres ocasiones. La primera en 1964 con el nombre de The Last Man on Earth, protagonizada por Vincent Price en el papel de Robert Morgan, el último sobreviviente de una plaga de vampiros. En 1971 Charlton Heston interpretó a Robert Neville (nombre del protagonista en la novela) en The Omega Man, y por último, a fines del año pasado pero recién estrenada en Latinoamérica, Will Smith encarna al mismo personaje en la primera adaptación que mantiene el nombre del libro.

Hace mucho que dejé de preocuparme de que una adaptación sea fiel al material de origen, porque entiendo que hay historias que no funcionan igual en uno u otro medio, así que desde que se anunció hace unos años la posibilidad de adaptar nuevamente para la pantalla grande la obra de Matheson no me hice ninguna clase de expectativas.

No le veo caso alguno a mesarme los cabellos y quejarme por "lo que le hicieron al libro". Mi copia está en un librero a mis espaldas, en buen estado y con el mismo contenido que leí hace ya varios años, gracias.

En términos de fidelidad a la historia original, The Last Man on Earth es la más parecida al libro, presentando únicamente dos cambios significativos, ninguno de los cuales altera de forma importante la historia: el nombre del personaje, de Neville a Morgan, y su profesión, convirtiéndolo en un científico, cambio que prevalece en las dos versiones posteriores.


The Omega Man no ha envejecido del todo bien -aunque sigue siendo buena-, y existen pasajes del libro que pudieran parecer encaminados a convertir la película en una comedia, aunque sin duda se trata del efecto de los años y un diferente entorno para narrar la historia. Aclarado todo lo anterior, debo decir que me gustó la nueva versión. No es perfecta, de hecho está lejos de serlo, pero resulta bastante entretenida, si bien demasiado "hollywoodense" para algunos gustos.

Muchos han criticado a esta versión por centrarse en el aspecto de acción o espectacularidad que uno ha venido a identificar como la norma de una cinta de alto presupuesto en vez de tratar de explorar los temas que Matheson trató en su libro, y si bien estoy de acuerdo en que hay un abuso del uso de efectos computarizados a lo largo de la película, no me parece que ese sea su mayor defecto y/o problema. Como siempre, la historia debiera ser el principio y el final de todo, y ahí es donde I Am Legend se queda corta.


Al inicio de la película nos enteramos de que una cura para el cáncer ha sido descubierta y probada con éxito absoluto. Tres años más tarde ese éxito se ha convertido en un desastre biológico. La cura mutó y se convirtió en una plaga, convirtiendo al 99% de la población mundial en criaturas carnívoras que viven en la oscuridad porque no soportan la luz del sol. La epidemia se expande, al menos en América, desde Nueva York, más concretamente desde la isla de Manhattan, considerada como el "punto cero". Antes de la cuarentena el principal investigador en la busca de una cura era el Coronel Robert Neville (Smith), quien es parte del 1% inmune a la enfermedad.

Neville es el último sobreviviente en Nueva York y, hasta donde él sabe, probablemente en el mundo. Con la única compañía de su perra pastor alemán, Neville dedica sus días a explorar los restos de la ciudad en busca de provisiones y señas de algún otro sobreviviente, y de regreso en su casa a experimentar en busca de una cura. Es en esas escenas donde la película tiene sus mejores momentos, explorando los efectos de la soledad y desesperanza en la psique de un hombre fuerte y disciplinado sometido a un aislamiento total de cualquier otro contacto humano.


Los infectados son más similares a zombies que a los vampiros descritos en el libro, y mientras que aquellos eran completamente racionales y tenían una sociedad perfectamente organizada y funcional, los "darkseekers", como son llamados, viven en un estado primitivo y son incapaces de articular palabra. Creo que ese es otro de los puntos donde la película desperdicia una gran oportunidad. El comportamiento de los infectados es descrito por Neville (para su bitácora) como primitivo y casi animal, desprovisto de cualquier característica humana. Y sin embargo, existen momentos donde hay la sensación de que hay algo más detrás de su salvaje comportamiento.

Habiendo leído en una entrevista sobre la existencia de un final alternativo, entiendo la forma en que se presentan ciertas escenas a lo largo de la película, y creo que el director y sus guionistas dejaron escapar una interesante oportunidad temática (aún cuando el final del que era parte tampoco fuera particularmente bueno).

La animación digital de los darkseekers luce demasiado tosca, casi como si no estuviera completamente renderizada, y el resultado final deja mucho que desear, sobre todo porque desentonan contra el entorno realista logrado con la recreación de la ciudad desolada y abandonada.

La película podría dividirse en dos partes, la primera, presentando la vida diaria de Neville como el último hombre sobre la Tierra es excelente, pero el último tercio de la historia se siente apresurado, terminando en un final que se siente más como otra oportunidad desperdiciada que como una conclusión satisfactoria.

Resumiendo, I Am Legend es una película muy entretenida, y si consiguen hacerse a la idea de que tiene poco o nada que ver con la novela de Matheson puede hacerles pasar un muy buen rato. Por cierto, si no han tenido oportunidad de ver The Last Man on Earth, ésta se encuentra ya en el dominio público, razón por la que es posible verla y/o descargarla desde el Archivo de Internet aunque se encuentra disponible únicamente en su idioma original y sin subtítulos.

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