Los años noventa cambiaron la escena del cómic estadounidense, sobre todo en relación a los derechos de autor y la atribución de crédito y propiedad de su trabajo para escritores y dibujantes, tema en que anteriormente carecían de alternativas. Tras el llamado “Boom del Cómic”, aparecieron muchas editoriales nuevas, pero pocas perduraron.
La más exitosa y popular fue sin duda Image Comics, fundada por siete de los dibujantes más populares de Marvel. Su idea original era permitir a los autores conservar los derechos de los personajes y series creadas por ellos, y la posibilidad de trabajar sin restricciones o líneas editoriales.
