En mi publicación anterior hable de Skulls for Justice, la campaña creada por Gerry Conway para rescatar la calavera que Punisher usa como símbolo luego del mal uso que autoridades policíacas y militares le han dado a lo largo de los años, y mencioné que me parecía un gesto loable, pero que no compartía la idea de que es posible convertirlo en un símbolo de Black Lives Matter. Pero para que mi postura sea clara, empecemos por el principio.
The Punisher es un personaje de Marvel Comics con casi cincuenta años de existencia. En principio fue ideado por Gerry Conway como un villano, un antagonista para Spider-Man que al paso de los años evolucionó y se convirtió en lo que conocemos como un antihéroe.
El característico diseño del personaje es obra de John Romita, y su primera aparición se dio en las páginas de The Amazing Spider-Man #129, que salió a la venta el 30 de octubre de 1973 pero tiene como fecha de portada febrero de 1974. Su primera aparición fue ilustrada por Ross Andru y todo indica que su nombre de vigilante fue idea de Stan Lee.

