Esta semana me ocurrió algo que ya había pasado hace tres meses. Falleció el autor del último libro que terminé. En aquella ocasión fue uno de mis escritores favoritos, Michael Crichton, y ahora uno que hasta hace unas semanas sólo conocía por nombre y reputación: John Updike. Por fortuna no soy supersticioso, o guardaría sin completar los dos libros que leo ahora: American Gods de Neil Gaiman y Small Gods de Terry Pratchett, pues son dos de mis autores favoritos, y quizá buscaría conseguir el libro de Andrés Manuel López Obrador o en vería si mi hermana aún tiene su copia de Juventud en Éxtasis.
Updike era un reconocido autor y crítico, dos veces ganador del Pulitzer y una de las figuras más respetadas de la literatura norteamericana. Updike apareció en un episodio de Los Simpson interpretándose a sí mismo, y participó en la trama como el escritor fantasma detrás del best-seller de Krusty el Payaso. El episodio se titula Insane Clown Poppy y es el tercero de la décimo segunda temporada. Debo reconocer que nunca he sentido interés por el trabajo de Updike, y que sólo compré una copia de The Witches of Eastwick (Las Brujas de Eastwick) porque la encontré muy barata en una librería de viejo hace unos meses y me tardé bastante en decidirme a leerla. Y lo que es más, estuve a punto de dejarla al poco tiempo de haberla empezado.
