Marvel Comics tiene una gran tradición de personajes cósmicos, muchos de ellos derivados del trabajo de Jack Kirby y varios otros creados por diversos autores a lo largo de los años, y aunque se trata de personajes que han tenido altibajos, siguen siendo parte importante del Universo Marvel. En los últimos dos o tres años la compañía sacó de la oscuridad a muchos de estos personajes y orquestó un par de eventos diseñados para dar prominencia a algunas de sus propiedades otrora populares.
Me refiero, claro, a
Annihilation y
Annihilation Conquest. La primera de esas sagas restableció en la continuidad actual a muchos personajes y sirvió como punto de partida para una nueva serie de
Nova (más de eso en otra reseña), mientras que la segunda, además de las repercusiones para algunos personajes, fue el pretexto para reutilizar un título que gozó de gran popularidad hace un par de décadas:
Guardians of the Galaxy.
Los Guardianes de la Galaxia originales eran algo así como una versión cósmica y futurista de los Avengers, y sus aventuras ocurrían en el siglo XXX (quizás XXIX ó XXXI, no recuerdo en estos momentos), pero los nuevos no tienen que ver con ellos.