Este es un texto que ha estado guardado por varias semanas. Y no es para menos, pues estoy consciente de lo que representan The Beatles para un importante sector de la sociedad y muy en especial para buena parte de la blogósfera mexicana y la comunidad web en general en nuestro país, pero es algo que necesito sacarme del sistema y quiero acentuar el hecho que se trata de una opinión personal que considero sería deshonesto tratar de disfrazar de uno u otro modo.
Detesto a Paul McCartney. Tal vez detestar sea un poco extremo, pero no encuentro palabras para expresar mi creciente desagrado hacia su persona. Y eso es algo que me gustaría recalcar: mi problema es con él como persona, no como músico o compositor. Como compositor es coautor de algunas de las más brillantes piezas de música popular del siglo XX. Mi simpatía por su entonces socio y cómplice creativo es algo que no he tratado a fondo pero he mencionado con anterioridad. Como solista sus logros parecen ser menores y siento que en los últimos años su trabajo no ha sido de tanto impacto.
