Edgar Wright y Simon Pegg se hicieron de fama y reconocimiento entre críticos y cinéfilos gracias a la excelente Shaun of the Dead (El Desesperar de los Muertos, al menos en México), así que cuando anunciaron que para su siguiente proyecto dedicarían su atención al género policíaco, las expectativas sobre lo que podían hacer se fueron a las nubes. Y aunque las expectativas eran altas, Wright, Pegg y compañía salieron bien librados al presentar Hot Fuzz (Super Policías).

Wright y Penn repiten su colaboración como coescritores en el guion, Wright como director y Pegg como protagonista, otra vez junto a Nick Frost y acompañados por una larga lista de veteranos y talentosos actores británicos, entre quienes podría mencionar, sólo por tratarse de los más conocidos, a Timothy Dalton, Jim Broadbent, Martin Freeman, Edward Woodward y Bill Nighy.
En esta ocasión Pegg interpreta a Nicholas Angel, un oficial de la policía metropolitana de Londres que es tan eficiente haciendo su trabajo que provoca la envidia no sólo de sus compañeros, sino también de sus superiores.