Greg Rucka es un escritor a quien descubrí a través de los cómics. La primera vez que vi su nombre fue en un catálogo, donde aparecía con crédito de guionista de un cómic llamado Whiteout, sobre el que escribí hace un par de años, justo antes de que apareciera la película vagamente inspirada en él. La sola descripción de la historia me bastó para encargar el tomo aun sin saber más del autor.
Me causó curiosidad averiguar más de su trabajo y por años intenté localizar sus novelas, tarea nada fácil porque está firmado con una editorial relativamente pequeña, y no es fácil conseguir sus libros en un país donde se habla otro idioma. Hace años encontré Finder, su segunda novela, en una librería de viejo. Como no había garantía de encontrar en corto plazo el primero, lo compré y lo leí.
