En los últimos años Michael Crichton se ha convertido poco a poco en uno de mis autores de ficción favoritos. Descubrí su trabajo del mismo modo que la mayoría de la gente aprendió a identificar su nombre, es decir, por las adaptaciones cinematográficas de sus exitosas novelas, lo que en un principio se convirtió en motivo de prejuicios de mi parte hacia su trabajo. Pueden leer mi comentario de Congo en el que explico la situación en detalle.
El caso es que sus novelas son muy superiores a las adaptaciones que se han hecho de ellas, sin importar si se trata de blockbusters veraniegos como Jurassic Park o Sphere, o de producciones más modestas y casi independientes, como puede ser The Andromeda Strain (que, por cierto, está siendo adaptada como miniserie para TV).
Es probable que la adaptación más fiel que se haya hecho de alguno de sus libros sea Rising Sun, dirigida por Philip Kaufman y protagonizada por Sean Connery y Wesley Snipes, aunque en realidad es una historia bastante lineal.
