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miércoles, 29 de marzo de 2023

De la Ciencia a la Ficción 99: Minority Report

Hace unos días se publicó el episodio 99 del podcast De la Ciencia a la Ficción, y en esta ocasión acompañé a mi amigo Héctor McCoy para hablar de Minority Report, exitosa cinta de 2002 basada en una novela corta de Philip K. Dick, y en la cual hicieron equipo Steven Spielberg y Tom Cruise. En esta ocasión hablamos del relato original, la construcción de mundo en la película y las peculiaridades de la interpretación de Cruise, entre otras cosas. Aquí los detalles del episodio.

Fecha de grabación: Jueves 23 de marzo de 2023.

2054. La lucha contra el crimen ha tenido grandes avances, pero la tecnología que emplea el programa de la unidad Precrime del departamento de policía puede erradicarlo de forma definitiva, pues con la asistencia de tres psíquicos con habilidades precognitivas, la policía puede ahora detener a los criminales antes de que cometan algún delito. ¿Estarías dispuesto a renunciar a tu derecho a la privacidad a cambio de que desaparezca el crimen?

viernes, 8 de abril de 2011

The Adjustment Bureau (Los Agentes del Destino)

Hace mucho que Philip K. Dick es el autor de ciencia ficción con más trabajos adaptados al cine. La verdad, me sorprende un poco, pues me parece que la obra de Robert A. Henlein sería más compatible con la ideología de Hollywood. En todo caso, las adaptaciones de historias de Dick suelen ser más "inspiradas por" que "basadas en", y ése es el caso de The Adjustment Bureau (Los Agentes del Destino).

George Nolfi, guionista de Timeline (Rescate en el Tiempo), Ocean's Twelve (Ahora son Doce), The Sentinel (El Centinela) y The Bourne Ultimatum, debuta como director con la adaptación del cuento The Adjustment Team (1954).

Tras una buena campaña, David Norris (Matt Damon), joven y carismático político neoyorquino de origen humilde que aspira al senado, es favorito para ganar la elección, pero un escándalo en la víspera de las elecciones desmorona su popularidad. Mientras trabaja en su discurso de concesión conoce a Ellise (Emily Blunt), una atractiva mujer que intenta burlar a la seguridad del hotel.

viernes, 23 de abril de 2010

Flow My Tears, The Policeman Said (Fluyan mis Lágrimas, dijo el Policía), de Philip K. Dick

Philip K. Dick es uno de los autores norteamericanos más respetados dentro de la ciencia ficción norteamericana y, a últimos años, dentro de la literatura en general. Sus historias son entretenidas y complejas, lo bastante atractivas como para haber servido de inspiración a varias películas (aún cuando éstas rara vez respetan la trama o el tono de las historias originales) con un éxito bastante aceptable.

Su trabajo está plagado por una fina pero profunda paranoia, templada sólo por la extraordinaria lucidez con que expresa sus ideas, algo digno de resaltar si consideramos su fuerte afición por las drogas experimentales.

La mayoría del trabajo de ciencia ficción de Dick sucede en el futuro cercano, mismo para nosotros ya es el pasado pero no por ello deja de ser vigente. La oscura y deprimente visión que Dick tenía del desarrollo de la sociedad humana, peculiarmente en entornos urbanos, es tan cercana a nuestra vida cotidiana que sus historias adquieren irremediablemente un cierto tinte siniestro y perturbador, tal como en el caso de Flow My Tears, The Policeman Said (Fluyan mis Lágrimas, dijo el Policía).

Jason Taverner, el protagonista de la novela, es un exitoso cantante y conductor de TV. Orgulloso y altanero, Taverner lo tiene todo. Es un "seis" (término que más adelante se explica es empleado para designar a humanos mejorados genéticamente), tiene una atractiva pareja (también una "seis"), más de treinta millones de fans que siguen su programa semana a semana, y una exitosa carrera discográfica. Pero todo ello desaparece de la noche a la mañana... literalmente.

Una noche, después de su programa, Jason es atacado con un extraño parásito por una examante despechada. Es llevado a un hospital para ser atendido, esperanzado de que aún estén a tiempo de salvarlo. A la mañana siguiente despierta en una impersonal habitación de un hotel barato. Confundido, intenta averiguar su paradero y situación, pero tras hacer varias llamadas telefónicas se encuentra con que nadie, ni siquiera su agente, parece conocerlo.

Algunas consultas rápidas le permiten averiguar que ninguna dependencia policíaca o gubernamental tiene registros de su existencia, algo muy difícil en el mundo en que vive, un mundo donde el gobierno es un estado policíaco que mantiene bajo constante vigilancia a una población a la que mantiene dócil con entretenimiento vacuo y drogas recreativas. El descubrimiento de que en su pueblo natal no hay registro de su nacimiento confronta a Jason Taverner con una verdad abrumadora: ha dejado de existir.

Armado con sus aptitudes sobrehumanas (mismas que permiten a los "seis" sobresalir en cualquier actividad) y con una buena cantidad de efectivo que tenía consigo, Taverner consigue identificaciones falsas para moverse con libertad, aunque no puede evitar un encuentro con la policía y es detenido. Así conoce al General de Policía Felix Buckman, que está convencido de que Taverner es parte de una conspiración antigubernamental, pues no hay otra explicación para que haya podido borrarse de todas las bases de datos del planeta.

La trama se vuelve un poco más compleja, nada inusual en las novelas de Dick, pero nunca tanto como para ser imposible de seguir. Como suele pasar en muchas de sus novelas, Dick parte de una premisa que poco a poco deja en segundo plano para concentrarse en sus protagonistas y en los temas que quiere explorar con ellos.

Flow my Tears... se convierte en una parábola sobre la soledad y la falta de afecto, la cual explora la condición humana desde una perspectiva bastante peculiar, pues analiza los papeles que la sociedad nos otorga y el peso que éstos tienen en nuestro desarrollo (o falta del mismo) como personas.

Dick abre la novela con un conflicto sobre la pérdida de identidad y empieza a discutir los valores humanos, la importancia del amor y la fortaleza del individuo como parte de la sociedad, pero después hace una valoración profundamente humanista de la importancia de las relaciones personales y la forma en que éstas alteran el mundo en que nos movemos, creando lazos que hacen que las diferencias entre la realidad objetiva y las realidades subjetivas resulten indistinguibles.

Felix Buckman, el policía del título, llora al final del día por todo lo que ha perdido, pero su historia es un llamado de atención para que aprendamos a valorar y nos aferremos a lo que todavía tenemos. Flow my Tears, the Policeman Said no es una de las mejores novelas de Dick, pero como la gran mayoría de ellas representa un viaje al interior de uno de los escritores más interesantes del siglo pasado y consigue que el lector se plantee una re-valoración de su percepción del mundo y la sociedad. Altamente recomendada.

martes, 3 de marzo de 2009

Robot Einstein

Hace algunos días, en el marco de la Conferencia sobre Tecnología, Entretenimiento y Diseño (TED, por sus siglas en inglés) hizo su debut en público la más reciente obra de Hanson Robotics: una réplica de Albert Einstein equipada con software de reconocimiento facial que le permite identificar emociones a través de expresiones faciales y replicarlas usando treinta y un motores montados bajo un material sintético que simula piel de una manera bastante realista.



El robot comprende solamente cabeza y hombros por el momento, pero el equipo de la Universidad de California que trabaja junto con Hanson espera pronto poder cambiar eso. Aquí hay un video donde se muestra al robot en acción.


Ojalá corra mejor suerte que el anterior androide famoso creado por Hanson Robotics, aquel que con la efigie del escritor de ciencia ficción norteamericano Philip K. Dick causara revuelo al ser presentado en un evento dedicado a los avances tecnológicos en el verano del 2005, solo para desaparecer sin dejar rastro en enero de 2006 mientras era transportado a California a bordo de un vuelo comercial.



lunes, 26 de noviembre de 2007

El Hombre en las Dos Puertas

Philip K. Dick es uno de los autores de ciencia ficción más reconocidos y respetados. Su trabajo es reconocido por muchos escritores como una influencia básica y se pueden hallar rastros de muchas de sus ideas y de los temas que trataba en sus historias en mucha de la ficción contemporánea tanto escrita como audiovisual.

Dick falleció en 1982 y en 2002 apareció en México el tributo titulado El Hombre en las Dos Puertas, una antología de cuentos compilada por Gerardo Horacio Porcayo en la que participaron muchos de los escritores de ciencia ficción más reconocidos de nuestro país.

El tomo incluye historias de 15 autores, entre quienes podemos mencionar a Pepe Rojo, José Luis Zárate, Bernando Fernández Bef, Alberto Chimal, Blanca Martínez, Gerardo Sifuentes, Brenda Libia Castro y Héctor Chavarría. Como suele ser el caso con toda antología, los resultados son bastante disparejos.

Algunos de los relatos parecen conformarse con retratar un mundo surrealista donde explotar la paranoia del personaje central en una pálida imitación de algunos de los trabajos más reconocidos del famoso autor californiano.

Otros más pecan de pretenciosos tratando de replicar el tono y complejidad de algunas de las obras más complicadas de Dick sin lograr siquiera explorar alguno de sus temas centrales, pero en términos generales se trata de una colección de historias bastante logradas, en las que el surrealismo, la paranoia, la soledad y el humor negro conviven en mundos producto de alucinaciones, sueños y pesadillas que de uno u otro modo reflejan los temores y las esperanzas que el futuro puede traer consigo. Y precisamente de eso se trata la ciencia ficción.

Lectura ampliamente recomendada para los interesados en el género y para quienes gustan de la ficción corta sin importar el tema.

martes, 16 de mayo de 2006

NIA (cortometraje). Reseña

Primero un par de aclaraciones. Desde hace unos años tengo el honor de poder llamar amigo a Francisco Xavier "Panchisco" Rivera, así que es probable que el afecto que le tengo se refleje en mi apreciación de su trabajo. Además, siempre he admirado su decisión de buscar hacer cine de género, empresa complicada en un país cuya industria fílmica nunca se ha caracterizado por tomar riesgos. 

Habiendo dejado eso atrás, creo que puedo decir de manera objetiva que NIA es un buen cortometraje de ciencia ficción y sin duda el mejor trabajo de Panchisco a la fecha. Habiendo visto en su oportunidad sus dos cortos anteriores, es evidente el avance en su habilidad para contar historias visualmente.