Rob Zombie inició su carrera como director con una cinta de terror que podríamos considerar dentro de los subgéneros slasher y gore titulada The House of 1000 Corpses (La Casa de los 1000 Cuerpos, 2003), a la que siguió un par de años después una especie de secuela llamada The Devil's Rejects (Violencia Satánica, 2005).
La primera destaca por el impactante manejo del contenido visual, mismo aspecto que destacaba en los videos musicales que había dirigido anteriormente, en tanto que en la segunda se nota un crecimiento en el aspecto narrativo y de creación de atmósferas en su trabajo.
Con el estreno de Halloween, remake del clásico de John Carpenter de hace 30 años, Zombie demuestra que su aprendizaje va por buen camino. La original sigue siendo el mejor slasher film jamás realizado, lo que le ganó críticas a Zombie desde que anunció su intención de dirigir esta nueva versión por considerar que no era necesaria.