Inglaterra. Un solitario niño huérfano de doce años de edad, desaliñado y siempre despeinado, está por tener un encuentro cercano con la magia. Este chico con anteojos y una cicatriz en la frente parece destinado a tener un gran impacto en el mundo, acompañado por la lechuza que adopta como mascota. Y no, su nombre no es Harry Potter.
Warner Brothers, mismo estudio que a fines de esa década llevó al cine las aventuras de Harry Potter, se compró a sí misma los derechos del cómic para realizar una película de Tim Hunter en 1993, pero el proyecto nunca despegó. Así que quienes creen que Tim existe sólo como un intento de colgarse del éxito del maguito de Hogwarts aunque no haya nada más lejos de la verdad.

