jueves, 26 de enero de 2012
Megaupload y la lucha contra la piratería
lunes, 18 de mayo de 2009
Danger Mouse contra las disqueras... otra vez
Danger Mouse se hizo de fama en 2004 tras la filtración en internet de un disco que hizo para compartir sus amigos, el Grey Album (Album Gris), en el que mezcló voces extraídas del Black Album del cantante de hip-hop Jay-Z con sampleos tomados del disco The Beatles, a menudo conocido como el White Album. El éxito de esa grabación fue tal que Danger Mouse se convirtió en una celebridad de la noche a la mañana, recibiendo reseñas positivas por su trabajo.

En 2007 fue cómplice del artista de grafitti Banksy para cambiar 500 copias del disco de Paris Hilton por una versión con el arte alterado y grabaciones de declaraciones de la joven socialité sobre un fondo instrumental.
martes, 15 de abril de 2008
Necedades Discográficas
martes, 8 de enero de 2008
Descargas de discos Sony sin DRM... a su manera

lunes, 31 de diciembre de 2007
2007: Un mal año para el DRM y la industria del entretenimiento (1a parte)
Un tema recurrente en La Hoguera durante este año fue el de los derechos digitales, la propiedad intelectual y la forma en que algunas industrias tratan a su clientela como si fueran delincuentes.
Uno de los aspectos del tema al que dediqué más espacio fue el uso de tecnologías DRM (Digital Rights Management - Administración de Derechos Digitales, o descritos de mejor manera, Digital Restrictions Management - Administración de Restricciones Digitales).
jueves, 15 de noviembre de 2007
Música digital en México
De acuerdo con una nota de El Financiero publicada hace unas semanas, el 99.9 % de la música descargada en México es ilegal. El dato podría parecer exagerado, pero la verdad es que no me sorprendería que fuese correcto o incluso que se quedara corto a falta de más decimales.
Somos un país con una economía inestable y donde todo mundo está siempre buscando ahorrarse unos pesos sin importar que esto implique comprar artículos de imitación o de dudosa procedencia, así que no existe razón para pensar que es diferente en la web. La industria musical es desde hace varios años una de las más afectadas por la piratería sin que se vea una posible solución al problema.
Basta con caminar por las calles de la ciudad de México o utilizar el transporte público, ya sean microbuses y autobuses o el metro para toparse con la oferta de discos piratas de toda clase de géneros. Sin embargo, sostengo que buena parte del problema deriva del obsoleto esquema de negocios bajo el que siguen operando las compañías discográficas.
En múltiples ocasiones he hablado de lo desigual de sus tratos para los artistas, quienes son en realidad los creadores y legítimos propietarios del contenido que las disqueras se encargan de comercializar, o de el esquema de precios de su material de catálogo. Y basta observar la actitud de estas compañías respecto a la distribución de música en la red para darse cuenta de que siguen sin darse cuenta de que los tiempos cambian y es hora de buscar nuevas formas de hacer negocios.
Organizaciones internacionales como la International Federation of Phonographic Industries (IFPI) han revelado datos que indican un crecimiento en las actividades comerciales relacionadas con la industria musical, señalando que en el 2006 las ventas de música en línea representaron el 10% del total de la música vendida alrededor del mundo, cuando en el 2005 solo el 5.5% de las ventas se había realizado a través de la red.
En México el crecimiento ha sido aún mayor, pues la Amprofon señala que durante el primer trimestre de este año se vendieron más de seis millones de descargas musicales, cinco veces más que en el mismo periodo del 2006.
Mientras que en 40 países miembros de la IFPI existen 498 sitios web debidamente autorizados para vender música en la red de forma legal, en México sólo hay dos tiendas virtuales de música, Tarabu y Beon.
A pesar de que ambas tiendas son abiertamente identificadas como opciones legales para adquirir música en la red, existen dudas sobre la legalidad con que se vende una importante parte del catálogo de Tarabu. Aun así, es poco probable que la Amprofon o alguno de sus miembros decidan iniciar acciones legales en contra de Televisa, empresa propietaria de la mencionada tienda.
Ambas tiendas requieren descargar e instalar un reproductor multimedia que será el encargado de gestionar las descargas al equipo del usuario, y ese reproductor, en ambos casos, es únicamente compatible con el sistema operativo de Microsoft.
A ese obstáculo inicial habría que agregar que las canciones descargadas tienen candados electrónicos que previenen copiarlas a cualquier otro dispositivo o reproductor, limitando su reproducción a la computadora en que fueron descargados y solo por el tiempo que dure la licencia adquirida. Es decir, se trata de canciones con fecha de caducidad.
Vivimos en un país en que el internet se está convirtiendo poco a poco en algo cotidiano y de uso cada vez más común. Lenta pero inevitablemente el futuro se va poniendo a nuestro alcance, pero por desgracia muchas de nuestras industrias prefieren quedarse en el pasado, lloriqueando porque no entienden el presente y optando por quedar al margen del futuro.
Es hora de ponerse las pilas y pensar en el usuario y sus necesidades, de darse cuenta que las viejas prácticas comerciales son obsoletas e insuficientes y de que la avaricia de unos cuantos ejecutivos no puede seguir siendo el motor detrás de su maquinaria de trabajo. Todavía están a tiempo, pero el mañana no espera.
viernes, 19 de octubre de 2007
Radiohead: resultados y reacciones
jueves, 11 de octubre de 2007
¿Cuanto vale un disco?

martes, 3 de octubre de 2006
Día contra el DRM

martes, 26 de septiembre de 2006
Spiral Frog: música gratis y legal. ¿Cuál es el truco?
En diciembre próximo abrirá el sitio SpiralFrog, que no es precisamente una tienda de música en línea porque las descargas serán gratuitas. La noticia apareció hace unas semanas, pero no había escrito al respecto porque al principio sólo ofrecerá sus servicios en Estados Unidos y Canadá, además de que quería ver cuál era la propuesta del sitio antes de emitir una opinión al respecto.
Traduzco del sitio oficial:
lunes, 12 de diciembre de 2005
Sandwich Musical
La cadena de tiendas Tesco acaba de lanzar un nuevo producto al mercado: un sandwich musical. Bueno, casi. La música está contenida en el envoltorio del sandwich utilizando el mismo sistema que las tarjetas de felicitación musicales.Por lo pronto sólo hay una presentación que es navideña. Se trata de un sandwich de pavo con salsa de arándanos con relleno de cerdo y arámbanos, y la música es un popurrí de melodías navideñas incluyendo Jingle Bells, Santa Claus is Coming to Town y We Wish You a Merry Christmas.
La empresa es tan optimista que ya está considerando negociar con compañías disqueras para utilizar el sandwich como un vehículo de promoción para nuevos sencillos.
Ahora, si sólo los ejecutivos de las disqueras fueran más abiertos a la innovación y al marketing creativo...
sábado, 26 de noviembre de 2005
Sony: Un recuento de los daños

jueves, 29 de septiembre de 2005
Las Disqueras y su Creciente Avaricia
El martes pasado, durante la inaguración de la Apple Expo en Paris, Steve Jobs, CEO de Apple Computers, declaró que algunas casas disqueras lo estaban presionando para subir el precio de las canciones en iTunes, la tienda virtual de música propiedad de Apple.
El precio actual de cada canción en iTunes es de 99 centavos de dolar, de los cuales 70 son para las disqueras propietarias de las canciones. Jobs criticó la postura de las disqueras afirmando que un incremento en el precio de las canciones podría provocar que el público volviese a recurrir a las descargas ilegales o a la piratería como una alternativa. Señaló que al vender las canciones a través de iTunes las disqueras podían prescindir de los gastos de promoción, empaque y traslados involucrados en la venta de discos.
La mayoría de los analistas coinciden en que iTunes representa para el consumidor promedio una mejor opción que las tiendas de discos dado que ofrece la posibilidad de comprar sólo una o dos canciones en lugar del album completo por una pequeña fracción del precio de este último.
Un par de días después se dió la reacción de la industria, de boca de Edgar Bronfman Jr., CEO de Warner Music. Bronfman criticó la postura de Jobs argumentando que no todas las canciones son creadas igual y por tanto no deberían tener el mismo precio. Demanda que exista un precio variable para las canciones, afirmando que no tiene intención de desaparecer el precio de 99 centavos, pero que sería mejor que los sencillos más populares tuviesen un costo mayor.
Pero Bronfman fue aún más lejos al afirmar que Apple ve a la industria discográfica simplemente como una forma de promocionar a su tienda virtual y generar mercado para el iPod. Por lo mismo, considera que Apple debiera compartir con las disqueras un porcentaje de las ventas de su popular línea de reproductores. Y, curiosamente, en medio de todos sus alegatos y declaraciones sobre el poco dinero que se mueve en su dirección, Bronfman no menciona una sola vez a los autores o intérpretes de las canciones, cuyos derechos se supone debiera defender.
Resulta paradójico escuchar a Bronfman decir que lo ideal es tener un precio variable cuando hace varios años, cuando estaba al frente de Universal Music, fue uno de los responsables de instaurar la política de Minimo Precio Anunciado (MAP, por sus siglas en inglés), la cual imponía sanciones a cualquier detallista o distribuidor que pretendiera anunciar un disco con algún descuento o precio promocional, creando así un precio fijo para su producto. El esquema de MAP fue retirado luego de que la Comisión Federal de Competencia de los EEUU la declarase ilegal.
Otra joya del pasado de Bronfman data de hace unos diez años, pues cuando su padre lo dejó a cargo de Universal había declarado que no estaba de acuerdo con los precios de los boletos de cine. Según él carecía de toda lógica que costase lo mismo una entrada para ver una película independiente con un costo de 2 millones de dólares o menos, que un blockbuster de 200 millones de dólares. Obviamente no recibió apoyo ni siquiera de los otros estudios de producción cinematográfica.
Esto me lleva a retomar un par de ideas propias. Creo que es necesario que las disqueras analicen cual será su papel en el futuro como responsables de comercializar la música de sus represantados, empezando por la validez del formato de album como su presentación preferente. Tal vez sea hora de echar un vistazo atrás a como se manejaba la industria a mediados del siglo XX. Los artistas producían sencillos que eran promocionados en radio y vendidos en discos conteniendo la canción en cuestión más un tema adicional como lado B. Una vez que un cantante o grupo acumulaba suficientes sencillos, estos eran recopilados en un album, que contenía todos los sencillos más sus lados B.
Por otro lado, la noción de una relación entre el costo de una película y el precio de los boletos me parece simplemente estúpida. Recuerdo que un primo expresó en alguna ocasión una idea similar, argumentando que no le parecía justo que una película independiente o con un elenco desconocido pudiera llegar a recaudar más dinero en taquilla que una superproducción hollywoodense con un elenco plagado de estrellas. Tal vez ni él ni Bronfman habían pensado en la posibilidad de tener precios diferentes en taquilla a cambio de una exhibición en un número equitativo de salas. Tal vez sería divertido realizar el experimento para ver si la gente preferiría ver una producción de Jerry Bruckheimer dirigida por Michael Bay y protagonizada por un par de estrellas establecidas y pagando $100 pesos por el boleto, o ver alguna película independiente de algún director respetado pero mayormente desconocido con actores buenos pero no famosos y pagando sólo $20 pesos por una entrada, con ambas exhibiendose en el mismo número de salas. No creo que los estudios lo encontraran tan divertido después de todo.
jueves, 25 de agosto de 2005
Tu Pirata soy Yo!!??!!
C ya when I c ya
viernes, 12 de agosto de 2005
Piratería en la red y el Futuro de la Música
Un caso que ganó notoriedad en las noticias hace algunos meses fue el de la cantante Fionna Apple, cuyo disco Extraordinary Machine fue enlatado por su disquera, Epic Records, una subsidiaria de Sony/BMG, utilizando el alegato de que el álbum "no contenía ningún sencillo" y por tanto era comercialmente inviable (lo cual contradice la postura de la RIAA [Record Industry Association of America] sobre que ellos buscan proteger la integridad creativa de los músicos y no sus propios bolsillos) . Un demo del disco empezó a circular en internet y pronto los clubs de fans estaban haciendo campaña para que Epic editara el disco. La disquera rehusó. Actualmente Apple está grabando otro album sin que se sepa que pasará con Extraordinary Machine.
También hace algunos meses, Xeni Jardin, colaboradora de BoingBoing y de NPR entrevistó a David Byrne, ex-líder de la legendaria banda Talking Heads en relación al lanzamiento de su estación de radio vía internet y le cuestionó sobre su postura ante las descargas ilegales de música en la web (más de la entrevista aquí). Sus comentarios sirven para revalorar la actitud de las disqueras al respecto. A la pregunta de que pensaba sobre su música siendo distribuida sin pago alguno respondió:
"Claro, me encantaría recibir alguna compensación por ello. Pero el argumento de que las disqueras están peleando por los derechos de los artistas es pura basura. La mayoría de los artistas no reciben nada de la venta de discos -- y ni siquiera se trata de una conspiración siniestra, simplemente así funciona la contabilidad. Así que en lo que respecta al artista ---¿a quién le importa? De todos modos yo no veo mucho dinero de la venta de discos, así que en realidad no me importa como la consigan (la música)."
Esto nos lleva una y otra vez a cuestionarnos lo mismo. Las disqueras, ¿defienden los derechos de sus artistas, o sus propios intereses? Es claro que se trata de un negocio y como tal debe generar ganancias, pero, ¿son realmente justos los precios de los discos?
El éxito de tiendas de música en línea, como iTunes (que recientemente logró vender un millón de canciones en sus primeros cuatro días de operaciones en Japón) muestra que existen otras opciones. Algunos grupos, como los Beastie Boys, han realizado experimentos de interacción con sus fans, permitiendo a éstos elegir las canciones que integrarían su compilación de éxitos e incluso escoger la portada para el mismo. Otros, como Linkin' Park, han decidido romper toda relación con sus disqueras, tratando de eliminar intermediarios.
Cabe preguntarse también si los albums seguirán siendo un formato viable ante un mercado interesado únicamente en los sencillos del momento. Lo que es un hecho es que la forma de manejar este negocio va a cambiar de uno u otro modo en los próximos años, y las compañías disqueras parecen ser quienes tienen menos idea de donde está el futuro.
domingo, 8 de mayo de 2005
Copyright y Derechos de Autor
Retomando la serie de Propiedad Intelectual y Derechos Digitales me parece importante clarificar el significado de una palabra por todos conocida pero no entendida: Copyright.
"Este (a) ______ es una obra protegida. El uso autorizado es privado y doméstico. Queda prohibida la copia o reproducción total o parcial de la obra así como su exhibición en público..."
domingo, 1 de mayo de 2005
Propiedad Intelectual
El pasado martes 26 se celebró el Día Mundial de la Propiedad Intelectual, lo que me parece el pretexto perfecto para iniciar con una serie de post que por diferentes razones se han ido quedando rezagados.
Quiero aclarar que no soy experto en estos temas y abordo el tema desde la perspectiva de un usuario promedio. Tal vez alguien con mayor dominio de detalles técnicos y legales de ambos términos pueda aportar mayor información, pero por lo pronto tendrán que conformarse con mi humilde explicación asistida por la siempre confiable Wikipedia. Para empezar, ¿Qué es la Propiedad Intelectual? Traducción libre de un segmento de la ficha Intellectual property.










