Mostrando las entradas con la etiqueta propiedad intelectual. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta propiedad intelectual. Mostrar todas las entradas

jueves, 26 de enero de 2012

Megaupload y la lucha contra la piratería

Tal vez el tema más revolcado en internet durante la semana pasada, al menos después de las protestas contra las iniciativas de ley SOPA y PIPA, fue el cierre del popular sitio de descargas Megaupload por mandato federal de una corte de los Estados Unidos.

A todos nos gusta tener acceso rápido a material gratuito, pero encuentro ridículos algunos de los argumentos empleados en defensa del desaparecido sitio.

lunes, 18 de mayo de 2009

Danger Mouse contra las disqueras... otra vez

Danger Mouse se hizo de fama en 2004 tras la filtración en internet de un disco que hizo para compartir sus amigos, el Grey Album (Album Gris), en el que mezcló voces extraídas del Black Album del cantante de hip-hop Jay-Z con sampleos tomados del disco The Beatles, a menudo conocido como el White Album. El éxito de esa grabación fue tal que Danger Mouse se convirtió en una celebridad de la noche a la mañana, recibiendo reseñas positivas por su trabajo.

El Grey Album también lo convirtió en uno de los productores más buscados en la industria. Damon Albarn lo invitó a supervisar el segundo disco de Gorillaz, Demon Days, así como el álbum debut de su proyecto The Good, The Bad and The Queen. Su colaboración con MF Doom resultó en la creación de DANGERDOOM y su asociación con el cantante Cee-Lo dio origen a Gnarls Barkley.

En 2007 fue cómplice del artista de grafitti Banksy para cambiar 500 copias del disco de Paris Hilton por una versión con el arte alterado y grabaciones de declaraciones de la joven socialité sobre un fondo instrumental.

martes, 15 de abril de 2008

Necedades Discográficas

Originalmente iba a publicar esto el viernes, pero entre un molesto resfriado que me tenía operando a bajo nivel y un inusual glitch de Blogger, se perdió la mayor parte del texto. Reconstruido casi de cero, aquí está, un recuento de las más recientes necedades de la industria discográfica internacional...

Empezamos con la industria estadounidense, dirigida, representada y manejada por la Record Industries Association of America (RIAA), responsable de las demandas contra usuarios de redes P2P y de adoptar medidas como el DRM y otros grandes hits. Desde hace meses han estado cabildeando para lograr la aprobación de una legislación que obligaría a los proveedores de internet (Internet Service Providers, ISP) a cobrar un cargo adicional a todos sus clientes.

martes, 8 de enero de 2008

Descargas de discos Sony sin DRM... a su manera

Sony BMG es tal vez la compañía disquera con la peor reputación respecto a sus prácticas de mercado cuando se trata de la atención al consumidor. Aquí escribí extensamente sobre el fiasco en que derivó su idea de incluir un rootkit en el sistema de protección anti-copia de algunos de sus discos y las repercusiones del escándalo resultante.



Luego de los anuncios en meses pasados de que el resto de las grandes disqueras transnacionales tendrían para este año la mayor parte de sus catálogos disponibles en línea a través de varios outlets y completamente libres de cualquier sistema DRM, todo mundo esperaba que Sony BMG hiciera lo mismo en los primeros meses del año. Y así fue. Hace unos días empezaron a circular rumores sobre el anuncio, que se dio ayer, pero los detalles de su modelo de negocio han ocasionado más sorpresa e incredulidad que satisfacción o interés. Y es que es de no creerse el absurdo que pondrán en marcha.

lunes, 31 de diciembre de 2007

2007: Un mal año para el DRM y la industria del entretenimiento (1a parte)

Un tema recurrente en La Hoguera durante este año fue el de los derechos digitales, la propiedad intelectual y la forma en que algunas industrias tratan a su clientela como si fueran delincuentes.

Con esto abarco a la industria discográfica (me rehúso a llamarle industria "de la música" porque la música es lo último que les interesa), a las distribuidoras de cine, a los fabricantes de software, y a uno que otro proveedor de servicios relacionados a internet y tecnología.

Uno de los aspectos del tema al que dediqué más espacio fue el uso de tecnologías DRM (Digital Rights Management - Administración de Derechos Digitales, o descritos de mejor manera, Digital Restrictions Management - Administración de Restricciones Digitales).

jueves, 15 de noviembre de 2007

Música digital en México

De acuerdo con una nota de El Financiero publicada hace unas semanas, el 99.9 % de la música descargada en México es ilegal. El dato podría parecer exagerado, pero la verdad es que no me sorprendería que fuese correcto o incluso que se quedara corto a falta de más decimales.

Desde siempre los medios se han encargado de perpetuar la idea de que México es un paraíso para los fabricantes de productos piratas, y puede ser que existan fundamentos para hacer semejante afirmación.

Somos un país con una economía inestable y donde todo mundo está siempre buscando ahorrarse unos pesos sin importar que esto implique comprar artículos de imitación o de dudosa procedencia, así que no existe razón para pensar que es diferente en la web. La industria musical es desde hace varios años una de las más afectadas por la piratería sin que se vea una posible solución al problema. 

Basta con caminar por las calles de la ciudad de México o utilizar el transporte público, ya sean microbuses y autobuses o el metro para toparse con la oferta de discos piratas de toda clase de géneros. Sin embargo, sostengo que buena parte del problema deriva del obsoleto esquema de negocios bajo el que siguen operando las compañías discográficas.

En múltiples ocasiones he hablado de lo desigual de sus tratos para los artistas, quienes son en realidad los creadores y legítimos propietarios del contenido que las disqueras se encargan de comercializar, o de el esquema de precios de su material de catálogo. Y basta observar la actitud de estas compañías respecto a la distribución de música en la red para darse cuenta de que siguen sin darse cuenta de que los tiempos cambian y es hora de buscar nuevas formas de hacer negocios.

El porcentaje señalado se basado en datos de la Asociación Mexicana de Productores de Fonogramas (Amprofon), que dice que en 2006 se descargaron en México más de 1700 millones de archivos digitales, pero no de dónde sacó esa cifra o cómo determinó que las descargas son canciones o archivos de audio. 

Organizaciones internacionales como la International Federation of Phonographic Industries (IFPI) han revelado datos que indican un crecimiento en las actividades comerciales relacionadas con la industria musical, señalando que en el 2006 las ventas de música en línea representaron el 10% del total de la música vendida alrededor del mundo, cuando en el 2005 solo el 5.5% de las ventas se había realizado a través de la red.

En México el crecimiento ha sido aún mayor, pues la Amprofon señala que durante el primer trimestre de este año se vendieron más de seis millones de descargas musicales, cinco veces más que en el mismo periodo del 2006.

Entonces, ¿cual es el problema? Que a las disqueras no les ha importado involucrarse en la distribución de la música por medios digitales y que las condiciones del mercado se han encargado de ahuyentar a cualquier posible inversionista interesado en entrarle al negocio.

Mientras que en 40 países miembros de la IFPI existen 498 sitios web debidamente autorizados para vender música en la red de forma legal, en México sólo hay dos tiendas virtuales de música, Tarabu y Beon.

A pesar de que ambas tiendas son abiertamente identificadas como opciones legales para adquirir música en la red, existen dudas sobre la legalidad con que se vende una importante parte del catálogo de Tarabu. Aun así, es poco probable que la Amprofon o alguno de sus miembros decidan iniciar acciones legales en contra de Televisa, empresa propietaria de la mencionada tienda.

Independientemente de si el contenido ofrecido en ambas tiendas es completamente legal o autorizado, existen otras limitantes en los servicios de las dos, empezando por el hecho de que ninguna de ellas parece estar interesada en contar a los usuarios de Mac y Linux entre sus clientes.

Ambas tiendas requieren descargar e instalar un reproductor multimedia que será el encargado de gestionar las descargas al equipo del usuario, y ese reproductor, en ambos casos, es únicamente compatible con el sistema operativo de Microsoft.

A ese obstáculo inicial habría que agregar que las canciones descargadas tienen candados electrónicos que previenen copiarlas a cualquier otro dispositivo o reproductor, limitando su reproducción a la computadora en que fueron descargados y solo por el tiempo que dure la licencia adquirida. Es decir, se trata de canciones con fecha de caducidad.

¿Cómo puede la industria discográfica nacional pretender que la gente busque alternativas legales cuando lo único que ofrecen son obstáculos y poca variedad?

Vivimos en un país en que el internet se está convirtiendo poco a poco en algo cotidiano y de uso cada vez más común. Lenta pero inevitablemente el futuro se va poniendo a nuestro alcance, pero por desgracia muchas de nuestras industrias prefieren quedarse en el pasado, lloriqueando porque no entienden el presente y optando por quedar al margen del futuro.

Es hora de ponerse las pilas y pensar en el usuario y sus necesidades, de darse cuenta que las viejas prácticas comerciales son obsoletas e insuficientes y de que la avaricia de unos cuantos ejecutivos no puede seguir siendo el motor detrás de su maquinaria de trabajo. Todavía están a tiempo, pero el mañana no espera.

viernes, 19 de octubre de 2007

Radiohead: resultados y reacciones

Seguimiento del post publicado hace una semana en relación al lanzamiento del nuevo disco de Radiohead...

De acuerdo a diversas publicaciones tanto impresas como en línea, todas las cuales citan fuentes allegadas al grupo, el nuevo álbum de la banda fue descargado desde el sitio oficial 1.2 millones de veces el día de su lanzamiento, cifra a la que habría que sumar las descargas hechas desde los sitios de torrents y redes P2P, donde se podía encontrar el disco desde la mañana del mismo miércoles.


Se estima que entre un 25 y un 30% de quienes lo descargaron de manera legal lo hicieron sin pagar nada por el disco, aunque también se registraron algunos casos en que el pago alcanzó el máximo permitido por el sitio (200 dólares). La gran mayoría de quienes lo descargaron lo hicieron pagando entre 5 y 10 dólares. Si adoptamos entonces la idea de que en promedio quienes pagaron por el disco aportaron 7.5 dólares, al compensar por quienes no pagaron obtendríamos una cantidad ligeramente superior a los seis dólares por descarga. 7+ millones de dólares para el primer día de un experimento de marketing no está nada mal.

jueves, 11 de octubre de 2007

¿Cuanto vale un disco?

Esa es una pregunta que las disqueras se rehúsan a contestar cada vez que les es planteada. Entre sus desgastados argumentos cuando hablan de piratería o del riesgo que las redes P2P y los torrents son para la industria, o del peligro de distribuir música en línea sin candados electrónicos, programas intrusivos o restrictivos y toda clase de crippleware, ningún sello ha dado una explicación satisfactoria de la forma en que se determina el precio de un nuevo lanzamiento.

Peor aún, en México los discos que pertenecen al catálogo de las disqueras más importantes son ofrecidos a un precio de "ganga/oferta/oportunidad" de $99 pesos (unos 9 dólares) sin que nadie sepa exactamente que porcentaje de esa cantidad corresponde al artista o si es que en verdad llega a sus manos una parte de ese dinero.

martes, 3 de octubre de 2006

Día contra el DRM


El día de hoy se celebra el Día Internacional contra el DRM. Aún cuando ya antes he escrito acerca del DRM, me parece que hoy es un buen día para explicar de nuevo que son los sistemas de Administración de Derechos Digitales, o DRM, por sus siglas en inglés.

La función básica de las tecnologías DRM es dar al vendedor de algo el control sobre lo que el consumidor puede o no hacer con el producto que ha adquirido. Esto puede incluir cuando, que tan seguido, por cuanto tiempo y bajo que condiciones le da uso a "su" producto. Al referirnos al producto, éste puede ser música, videos, películas, videojuegos, programas, y toda clase de contenido digital que el dueño de los derechos considere está en riesgo de ser duplicado y re-distribuido por sus clientes.

martes, 26 de septiembre de 2006

Spiral Frog: música gratis y legal. ¿Cuál es el truco?

En diciembre próximo abrirá el sitio SpiralFrog, que no es precisamente una tienda de música en línea porque las descargas serán gratuitas. La noticia apareció hace unas semanas, pero no había escrito al respecto porque al principio sólo ofrecerá sus servicios en Estados Unidos y Canadá, además de que quería ver cuál era la propuesta del sitio antes de emitir una opinión al respecto.

Traduzco del sitio oficial:

lunes, 12 de diciembre de 2005

Sandwich Musical

Algo ligero para sacudirnos de los obituarios.

La cadena de tiendas Tesco acaba de lanzar un nuevo producto al mercado: un sandwich musical. Bueno, casi. La música está contenida en el envoltorio del sandwich utilizando el mismo sistema que las tarjetas de felicitación musicales.

Por lo pronto sólo hay una presentación que es navideña. Se trata de un sandwich de pavo con salsa de arándanos con relleno de cerdo y arámbanos, y la música es un popurrí de melodías navideñas incluyendo Jingle Bells, Santa Claus is Coming to Town y We Wish You a Merry Christmas.

La empresa es tan optimista que ya está considerando negociar con compañías disqueras para utilizar el sandwich como un vehículo de promoción para nuevos sencillos.

Ahora, si sólo los ejecutivos de las disqueras fueran más abiertos a la innovación y al marketing creativo...

sábado, 26 de noviembre de 2005

Sony: Un recuento de los daños


Después del escándalo generado cuando se hizo público el contenido del DRM de Sony las reacciones no tardaron en darse. Lo que sigue es un recuento no cronológico de algunos de los sucesos más relevantes en relación al tema. 

La información aquí comprendida proviene de un listado en tres partes(I, II, III) de Cory Doctorow en BoingBoing, complementado con información de Good Morning Silicon Valley, la Electronic Frontier Foundation y otros sitios de noticias, incluyendo Google News, Wired y Sploid.

jueves, 29 de septiembre de 2005

Las Disqueras y su Creciente Avaricia

Volviendo una vez más al tema de la piratería y los precios de la música, la semana tuvimos una muestra más de la disposición de las disqueras a acabar con su propia industria.

El martes pasado, durante la inaguración de la Apple Expo en Paris, Steve Jobs, CEO de Apple Computers, declaró que algunas casas disqueras lo estaban presionando para subir el precio de las canciones en iTunes, la tienda virtual de música propiedad de Apple.

El precio actual de cada canción en iTunes es de 99 centavos de dolar, de los cuales 70 son para las disqueras propietarias de las canciones. Jobs criticó la postura de las disqueras afirmando que un incremento en el precio de las canciones podría provocar que el público volviese a recurrir a las descargas ilegales o a la piratería como una alternativa. Señaló que al vender las canciones a través de iTunes las disqueras podían prescindir de los gastos de promoción, empaque y traslados involucrados en la venta de discos.

La mayoría de los analistas coinciden en que iTunes representa para el consumidor promedio una mejor opción que las tiendas de discos dado que ofrece la posibilidad de comprar sólo una o dos canciones en lugar del album completo por una pequeña fracción del precio de este último.

Un par de días después se dió la reacción de la industria, de boca de Edgar Bronfman Jr., CEO de Warner Music. Bronfman criticó la postura de Jobs argumentando que no todas las canciones son creadas igual y por tanto no deberían tener el mismo precio. Demanda que exista un precio variable para las canciones, afirmando que no tiene intención de desaparecer el precio de 99 centavos, pero que sería mejor que los sencillos más populares tuviesen un costo mayor.

Pero Bronfman fue aún más lejos al afirmar que Apple ve a la industria discográfica simplemente como una forma de promocionar a su tienda virtual y generar mercado para el iPod. Por lo mismo, considera que Apple debiera compartir con las disqueras un porcentaje de las ventas de su popular línea de reproductores. Y, curiosamente, en medio de todos sus alegatos y declaraciones sobre el poco dinero que se mueve en su dirección, Bronfman no menciona una sola vez a los autores o intérpretes de las canciones, cuyos derechos se supone debiera defender.

Resulta paradójico escuchar a Bronfman decir que lo ideal es tener un precio variable cuando hace varios años, cuando estaba al frente de Universal Music, fue uno de los responsables de instaurar la política de Minimo Precio Anunciado (MAP, por sus siglas en inglés), la cual imponía sanciones a cualquier detallista o distribuidor que pretendiera anunciar un disco con algún descuento o precio promocional, creando así un precio fijo para su producto. El esquema de MAP fue retirado luego de que la Comisión Federal de Competencia de los EEUU la declarase ilegal.

Otra joya del pasado de Bronfman data de hace unos diez años, pues cuando su padre lo dejó a cargo de Universal había declarado que no estaba de acuerdo con los precios de los boletos de cine. Según él carecía de toda lógica que costase lo mismo una entrada para ver una película independiente con un costo de 2 millones de dólares o menos, que un blockbuster de 200 millones de dólares. Obviamente no recibió apoyo ni siquiera de los otros estudios de producción cinematográfica.

Esto me lleva a retomar un par de ideas propias. Creo que es necesario que las disqueras analicen cual será su papel en el futuro como responsables de comercializar la música de sus represantados, empezando por la validez del formato de album como su presentación preferente. Tal vez sea hora de echar un vistazo atrás a como se manejaba la industria a mediados del siglo XX. Los artistas producían sencillos que eran promocionados en radio y vendidos en discos conteniendo la canción en cuestión más un tema adicional como lado B. Una vez que un cantante o grupo acumulaba suficientes sencillos, estos eran recopilados en un album, que contenía todos los sencillos más sus lados B.

Por otro lado, la noción de una relación entre el costo de una película y el precio de los boletos me parece simplemente estúpida. Recuerdo que un primo expresó en alguna ocasión una idea similar, argumentando que no le parecía justo que una película independiente o con un elenco desconocido pudiera llegar a recaudar más dinero en taquilla que una superproducción hollywoodense con un elenco plagado de estrellas. Tal vez ni él ni Bronfman habían pensado en la posibilidad de tener precios diferentes en taquilla a cambio de una exhibición en un número equitativo de salas. Tal vez sería divertido realizar el experimento para ver si la gente preferiría ver una producción de Jerry Bruckheimer dirigida por Michael Bay y protagonizada por un par de estrellas establecidas y pagando $100 pesos por el boleto, o ver alguna película independiente de algún director respetado pero mayormente desconocido con actores buenos pero no famosos y pagando sólo $20 pesos por una entrada, con ambas exhibiendose en el mismo número de salas. No creo que los estudios lo encontraran tan divertido después de todo.

jueves, 25 de agosto de 2005

Tu Pirata soy Yo!!??!!

Aprovechando el post anterior... La pirateria, ya sea en la red o en cualquier otro medio se presenta por distintas circunstancias, pero tiene un factor en común... el consumidor final. Por qué quejarnos amargamente que en cualquier lugar podemos encontrar copias piratas de casi cualquier producto (esto incluye drogas), si en alguna ocasión hemos utilizado o recurrido a esta alternativa?, como usuario final, no me incomoda tener un "clon" DVD, o una copia de algún disco bajada de internet durante mis ratos de ocio, esto obedece a que si bien en algunas ocasiones la calidad si es menor en lamayoría de los casos no encuentro ningúna diferencia entre el original y su copia (salvo el precio), mi oido no está educado para distinguir los 180 millones de canales diferentes en los cuales se grabó un disco (además la contaminación de la Ciudad de México no ayuda mucho nuestro aparato auditivo)... ni mi estero es lo suficientemente avanzado para que note esos pequeños cambios en la música... un DVD no difiere tanto... la mayoria de la gente que compramos peliculas no damos tres quintos por los extras,los directors cut y/o similares, lo que tratamos de hacer es ajustar nuestra economía y en lo personal puedo pensar en un millon de cosas diferentes en las que prefiero gastar 200 pesos a una película o disco... con esto no pretendo insultar a la gente que no compra productos piratas... pero si lo vemos desde un punto de vista vanal... yo tengo aproximadamente 200 juegos de PS2... y tú?... entre mis amigos y yo tenemos cerca de trece mil canciones...lo que nos da casi un total de 650 discos...a un costo mínimo... tu cuantos discos tienes?, si queremos apoyar a algún grupo es preferible asistir a sus conciertos, hasta donde yo sé reciben mayores ingresos de estos que de la venta de cd's, es deplorable como nos sumergimos en un consumismo superficial, cayendo en los juegos de las compañias disqueras que lejos de apoyar a la industria musical solo la perjudican con su política de precios irreales, cuando la mayoría sabemos que el precio del producto que encontramos en las tiendas es irrealmente superior al costo de producción del mismo.... por eso me rio de los comerciales en contra de la pirateria... mija... si se ve mal la pelicula... no te quejes... solo pidele a tus padres que cambien de puesto... y no compren peliculas que solo se encuentran exhibiendose en las salas de los cines...además toma en cuenta que de esa manera tus papas pueden ahorrar y mandarte a una buena escuela...

C ya when I c ya

viernes, 12 de agosto de 2005

Piratería en la red y el Futuro de la Música

En un post previo mencioné algunas acciones realizadas por la asociación de productores y distribuidores cinematográficos en México para reducir los efectos de la piratería en sus ventas, así como la falta de acciones similares en la industria de la música. Es de llamar la atención el alto costo de los discos, incluyendo el material de catálogo, que no representa gastos de producción o publicidad, y del que a los artistas corresponde únicamente un porcentaje de entre el 1 y 2%.

Un caso que ganó notoriedad en las noticias hace algunos meses fue el de la cantante Fionna Apple, cuyo disco Extraordinary Machine fue enlatado por su disquera, Epic Records, una subsidiaria de Sony/BMG, utilizando el alegato de que el álbum "no contenía ningún sencillo" y por tanto era comercialmente inviable (lo cual contradice la postura de la RIAA [Record Industry Association of America] sobre que ellos buscan proteger la integridad creativa de los músicos y no sus propios bolsillos) . Un demo del disco empezó a circular en internet y pronto los clubs de fans estaban haciendo campaña para que Epic editara el disco. La disquera rehusó. Actualmente Apple está grabando otro album sin que se sepa que pasará con Extraordinary Machine.

También hace algunos meses, Xeni Jardin, colaboradora de BoingBoing y de NPR entrevistó a David Byrne, ex-líder de la legendaria banda Talking Heads en relación al lanzamiento de su estación de radio vía internet y le cuestionó sobre su postura ante las descargas ilegales de música en la web (más de la entrevista aquí). Sus comentarios sirven para revalorar la actitud de las disqueras al respecto. A la pregunta de que pensaba sobre su música siendo distribuida sin pago alguno respondió:
"Claro, me encantaría recibir alguna compensación por ello. Pero el argumento de que las disqueras están peleando por los derechos de los artistas es pura basura. La mayoría de los artistas no reciben nada de la venta de discos -- y ni siquiera se trata de una conspiración siniestra, simplemente así funciona la contabilidad. Así que en lo que respecta al artista ---¿a quién le importa? De todos modos yo no veo mucho dinero de la venta de discos, así que en realidad no me importa como la consigan (la música)."

Esto nos lleva una y otra vez a cuestionarnos lo mismo. Las disqueras, ¿defienden los derechos de sus artistas, o sus propios intereses? Es claro que se trata de un negocio y como tal debe generar ganancias, pero, ¿son realmente justos los precios de los discos?

El éxito de tiendas de música en línea, como iTunes (que recientemente logró vender un millón de canciones en sus primeros cuatro días de operaciones en Japón) muestra que existen otras opciones. Algunos grupos, como los Beastie Boys, han realizado experimentos de interacción con sus fans, permitiendo a éstos elegir las canciones que integrarían su compilación de éxitos e incluso escoger la portada para el mismo. Otros, como Linkin' Park, han decidido romper toda relación con sus disqueras, tratando de eliminar intermediarios.

Cabe preguntarse también si los albums seguirán siendo un formato viable ante un mercado interesado únicamente en los sencillos del momento. Lo que es un hecho es que la forma de manejar este negocio va a cambiar de uno u otro modo en los próximos años, y las compañías disqueras parecen ser quienes tienen menos idea de donde está el futuro.

domingo, 8 de mayo de 2005

Copyright y Derechos de Autor

Retomando la serie de Propiedad Intelectual y Derechos Digitales me parece importante clarificar el significado de una palabra por todos conocida pero no entendida: Copyright.

Sin duda todos hemos adquirido o al menos hemos visto un producto que incluya un Copyright Notice o Advertencia sobre Derechos de Autor. Es fácil encontrarlo al reverso del empaque de discos o películas, o en las primeras páginas de libros y revistas. En su forma más corta consiste únicamente del símbolo de copyright (una c dentro de un círculo) seguida del año de registro de la obra, mientras que en su forma larga suele tener un texto similar al siguiente:
"Este (a) ______ es una obra protegida. El uso autorizado es privado y doméstico. Queda prohibida la copia o reproducción total o parcial de la obra así como su exhibición en público..."

domingo, 1 de mayo de 2005

Propiedad Intelectual

El pasado martes 26 se celebró el Día Mundial de la Propiedad Intelectual, lo que me parece el pretexto perfecto para iniciar con una serie de post que por diferentes razones se han ido quedando rezagados.

Quiero aclarar que no soy experto en estos temas y abordo el tema desde la perspectiva de un usuario promedio. Tal vez alguien con mayor dominio de detalles técnicos y legales de ambos términos pueda aportar mayor información, pero por lo pronto tendrán que conformarse con mi humilde explicación asistida por la siempre confiable Wikipedia. Para empezar, ¿Qué es la Propiedad Intelectual? Traducción libre de un segmento de la ficha Intellectual property.