Si visitan a menudo este blog es muy probable que ya sepan que soy fan de las comedias de horror. Además, si alguien todavía no lo sabía, en los últimos días debe haber quedado claro que también me gustan mucho las películas de horror navideño, así que lo que hace inusual a Anna and the Apocalypse entre cosas que son de mi agrado, es que se trata de un musical, que por regla general no es un género que disfrute, aunque hay excepciones, claro.
La película está basada en Zombie Musical, un cortometraje musical de 2010 escrito y dirigido por Ryan McHenry. Con ayuda de sus amigos Alan McDonald y Naysun Alae-Carew desarrolló la idea para expandir la historia a un largometraje que él mismo habría de dirigir. Pausaron el trabajo en 2013 cuando a McHenry le diagnosticaron cáncer. Éste entró en remisión y reanudaron la preproducción, pero el cáncer resurgió y el director falleció en 2015. McDonald y Alae-Carew decidieron que terminar la película era el mejor tributo posible.