Ya que hablamos de películas que no son nuevas, ayer vi de nuevo The Last Castle (El Último Castillo), que cuenta la historia del General Eugene Irwin (Robert Redford) que tras una corte marcial es enviado a una prisión militar conocida como “El Castillo”. James Gandolfini es el Coronel Winter, oficial a cargo de la prisión. La condición de héroe de guerra de Irwin le merece un trato especial al principio, pero eso cambia al quedar en evidencia las diferencias éticas e ideológicas entre ambos personajes.
Destaco la actuación de Gandolfini, que crea a un personaje duro y creíble, un hombre que se sabe con poder y disfruta usarlo y abusarlo y no lo piensa dos veces para hacer a un lado a quien se interponga entre él y lo que quiere, pero nunca se parece a Tony Soprano.
