Mostrando las entradas con la etiqueta Will Smith. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Will Smith. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de enero de 2020

Bad Boys for Life, de Adil El Arbi y Bilall Fallah

Diecisiete años después de la última entrega de la franquicia, los detectives de la policía de Miami, Marcus Burnett y Mike Lowrey regresan en Bad Boys for Life, cinta dirigida por los belgas Adil El Arbi y Bilall Fallah, y protagonizada por Will Smith, Martin Lawrence, Vanessa Hudgens, Alexander Ludwig, Charles Melton, Paola Núñez, Kate del Castillo y Joe Pantoliano.


La historia transcurre en 2020, 17 años después de los scesos de Bad Boys II (2003), y abre con el nacimiento del nieto de Marcus (Lawrence), hecho que lleva al veterano detective a contemplar el retiro, situación que no es del agrado de su compañero, Mike (Smith). Poco después, Mike es víctima de un atentado, y durante los siguientes seis meses, mientras Mike se recupera, Armando Armas (Jacob Scipio), el asesino que lo atacó, elimina a jueces y policías involucrados en la operación que acabó con el cartel de los Aretas. Armando es hijo de Isabel Aretas (del Castillo), quien acaba de huir de prisión y quiere vengarse de quienes la enviaron a prisión.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Reseña: Men in Black 3 (Hombres de Negro 3)

Quince años han pasado desde el estreno de Men in Black, y desde entonces mucho ha cambiado en cuanto al cine y su relación con los cómics. Basada en un cómic tan oscuro que a la fecha casi nadie lo conoce, la película fue un rotundo éxito que engendró una no tan exitosa secuela en 2002. Los derechos pertenecen a Disney a través de una larga serie de adquisiciones. El cómic se publicó originalmente en 1990, y fue una miniserie de tres números publicados por Aircel Comics, empresa que años más tarde fue comprada por Malibu Comics, que a su vez fue vendida a Marvel Comics, la cual a su vez es la más reciente adquisición multimillonaria del Emporio del ratón.

viernes, 25 de julio de 2008

Hancock

En medio de lo que puede ser el verano con más superhéroes en la pantalla grande desde que Hollywood adoptó al mundo del cómic como su socio favorito hace unos años, apareció en cartelera una película de superhéroes que no salió de cómic alguno: Hancock.

Producida por los veteranos Akiva Goldsman y Michael Mann en conjunción con Will Smith, esta cinta cuenta la historia de un héroe bastante inusual. Desaseado, irresponsable, egoísta, y sin ningún respeto por los demás o por la propiedad ajena, John Hancock es el héroe que la ciudad de Los Angeles nunca quiso.

El guión es obra de Vy Vincent Ngo y Vince Gilligan. A Ngo no lo ubico de ninguna parte, mientras que Gilligan era uno de los escritores de The X-Files y The Lone Gunmen, y según entiendo él se encargó de revisar y re-escribir el guión de Ngo, que tenía más de diez años circulando en Hollywood. La dirección corre a cargo de Peter Berg, quien ganara notoriedad con Friday Night Lights, la película que originó la popular serie de TV del mismo nombre y cuyo trabajo más reciente es el thriller político/militar The Kingdom.

Cuando Hancock salva la vida de Ray Embrey, un publirrelacionista, éste decide devolver el favor ayudando a Hancock a limpiar su imagen, aún a pesar de las protestas de su esposa Mary, quien aparentemente cree que Hancock es un caso perdido y que intentar ayudarlo puede acabar con la reputación y carrera de Ray.

Will Smith encarna al personaje titular y lo hace de una manera más que competente, mostrando el abandono y desesperanza de un ser solitario que se siente aislado dentro del mundo. Hancock siente el deseo de ayudar, pero la falta de apreciación por lo que hace provoca que lo haga de una manera descuidada y hasta cierto punto desganada, lo que provoca toda clase de incidentes que no hacen más que dañar aún más su de por si manchada reputación. Jason Bateman interpreta al bienintencionado Ray, quien sueña con poder crear una organización humanitaria donde las grandes corporaciones participen de manera desinteresada para ayudar a los más necesitados, en tanto que la guapísima Charlize Theron se hace cargo del papel de Mary, la desconfiada esposa de Ray.

El plan de Ray para cambiar la imagen de Hancock ante la opinión pública es bastante simple: aceptar todos los cargos criminales que existen en su contra por destrucción de propiedad privada, daños a terceros y conducta impropia en la vía pública e ingresar en la prisión para cumplir con su sentencia.

Una vez que los índices de criminalidad suban, la policía no tendrá más remedio que solicitar su ayuda y el alcalde tendrá que otorgarle un perdón. Hancock acepta y va a prisión, donde su conducta anti-social no mejora en lo más mínimo, ganándose la enemistad de la mayoría de los reos, quienes no hacen nada en su contra porque su temor hacia él es mucho más grande que su resentimiento. Las semanas pasan sin que haya algún cambio en su actitud, aunque la visita del hijo de Ray parece mejorar el humor de Hancock.

Finalmente el esperado llamado llega y Hancock se prepara para hacer su mejor esfuerzo por ayudar a los demás sin destruir nada de forma innecesaria y, como parte de su cambio de imagen, se afeita y acepta utilizar un uniforme diseñado por el propio Ray para lucir como un auténtico superhéroe.

El crimen para el cual solicitan su ayuda es un robo a un banco donde los asaltantes han amarrado explosivos a un gran número de rehenes y sostienen un enfrentamiento armado con la policía, dejando a una oficial herida y aislada de cualquier ayuda posible. Hancock saca de la zona de riesgo a la oficial herida y se dispone a lidiar con los asaltantes, a quienes consigue neutralizar sin tener que destruir nada. Al salir del banco es recibido entre vítores de la muchedumbre y felicitaciones de la policía, algo a lo que no está acostumbrado.

Hasta ahí la película se desarrolla bastante bien. Es una historia bien contada y con sólidas actuaciones. Tenía el temor de que fuese una comedia en tono de parodia al género, pero no es así. De hecho, asume con seriedad el tema del poder y la responsabilidad, lidiando además con cuestiones como la naturaleza del héroe y los efectos de tener a alguien con superpoderes en una ciudad real. Lamentablemente el tercer acto, que es la última media hora de la película, da al traste con todo, utilizando cuanto cliché existe en el género de la forma más burda y predecible, convirtiendo una prometedora premisa en una olvidable película de acción.

De nada sirve el carismático protagonista ni el interesante elenco de soporte, pues la historia simplemente pierde toda dirección. Ignoro si haya sido cosa de los guionistas, del director, o de todos los involucrados, pero se trata de un increíble acto de auto-sabotaje.

Primero intentan explicar el origen del personaje, pero de una manera sosa e incompleta; después convierten la historia en una especie de comedia romántica de enredos con superpoderes y deciden convertir a los personajes en caricaturas de si mismos, donde Hancock termina siendo el Marty McFly de los superhéroes de la peor forma posible. El final de la cinta es una cursilería de las más tontas y predecibles, y el cierre de la película es una secuencia que combina dos tomas que son ya características del género, una de Daredevil y la otra de Spider-Man.

En resumen, Hancock puede representar hora y media de entretenimiento escapista de decente manufactura, pero la falta de consistencia en la última parte puede producir una sensación de decepción y oportunidades desperdiciadas en la mayoría de los espectadores. Solo para fans incondicionales de Will Smith.

martes, 3 de agosto de 2004

I, Robot (Yo Robot)

El sábado fui a ver I, Robot (Yo, Robot), la película de Alex Proyas inspirada en los trabajos del Dr. Isaac Asimov.

A decir verdad, iba con muy pocas expectativas, acostumbrado a la clase de películas hechas sólo para el lucimiento de Will Smith como protagonista (ID4, anyone?).

Tenía sólo dos razones para desear ver esta película en el cine: 1) que fue dirigida por Proyas, y 2) el placer que me provoca cada vez que que algún fan de hueso colorado de Asimov se revuelca pataleando cada vez que algún "hereje" se atreve a tocar o alterar la obra del buen doctor. (Ojo, no es una falta de respeto a Asimov, que no es uno de mis escritores favoritos, pero de verdad me molesta el nivel de fanatismo que alcanzan muchos de sus admiradores).