Si hay un medio que como fuente para adaptaciones cinematográficas ha sufrido toda clase de vejaciones y desprecios (aun más que los cómics), son los videojuegos. Quizá la única película basada en uno que a la fecha ha salido bien librada ante crítica y fans sea Silent Hill, con todo y que en su momento también fue duramente criticada.
Hitman no ayuda a cambiar la percepción de que los videojuegos no tienen una historia que aportar a otros medios. El guion es de Skip Woods, que escribió Swordfish, cinta con una trama compleja que retiene la atención de la audiencia, pero liviana y accesible que evita convertirse en thriller o drama una película que cae en los géneros de acción y aventura. Aquí no existe ese balance y la película no decide qué clase de historia es. La premisa es floja desde su construcción: el mejor asesino del mundo es traicionado por la organización que lo creó, y ahora debe evadir a otros asesinos mientras intenta descubrir por qué hay un precio sobre su cabeza.
