El sábado fui a ver I, Robot (Yo, Robot), la película de Alex Proyas inspirada en los trabajos del Dr. Isaac Asimov.
A decir verdad, iba con muy pocas expectativas, acostumbrado a la clase de películas hechas sólo para el lucimiento de Will Smith como protagonista (ID4, anyone?).
Tenía sólo dos razones para desear ver esta película en el cine: 1) que fue dirigida por Proyas, y 2) el placer que me provoca cada vez que que algún fan de hueso colorado de Asimov se revuelca pataleando cada vez que algún "hereje" se atreve a tocar o alterar la obra del buen doctor. (Ojo, no es una falta de respeto a Asimov, que no es uno de mis escritores favoritos, pero de verdad me molesta el nivel de fanatismo que alcanzan muchos de sus admiradores).
