El pasado miércoles, tras varios meses de espera, se estrenó Batman Begins. Y la espera valió cada minuto, pues sin lugar a dudas es la mejor adaptación fílmica de las aventuras del Caballero Oscuro. Como de costumbre, aquí va la parte más concisa de mi reseña y le seguirá un desglose más personal (ya pueden leerlo acá), además de material adicional en Quinta Dimensión.
La dirección de Christopher Nolan es impecable, ya que logra una cinta con un ritmo constante que jamás decae y en la que la atención del espectador siempre es llevada a donde debe estar: en la historia. Chicago con un poco de maquillaje es lo más cercano que hemos visto a la Gotham City de los cómics y el trabajo de fotografía es simplemente espectacular.
Las secuencias de acción, sean peleas, explosiones o persecuciones, tienen todo lo necesario para satisfacer al más exigente fanático del cine de acción, y es gran mérito de Nolan evitar que la cinta sea una simple exhibición de efectos especiales (sobre todo tomando en cuenta que tiene más de 400 escenas de efectos visuales), limitándolos a la que debiera ser siempre su función: servir como una herramienta para narrar visualmente la historia.