Es imposible negar el impacto que las películas del Universo Cinematográfico Marvel han tenido en la cultura popular alrededor del mundo, pero como lector de cómics lo que más me sorprende es la facilidad con que esas versiones cinematográficas han logrado que personajes que solían ser considerados como de segunda (Iron Man es un gran ejemplo) se convirtieran en íconos reconocidos por casi cualquier persona, y otro buen ejemplo es Hawkeye.

Clint Barton tiene una historia muy peculiar. Inició como un villano cuyo corazón no estaba en lo que hacía, por lo que decidió reformarse. Para su fortuna, el Capitán América creyó en él y le dio la oportunidad de convertirse en uno de los héroes más grandes del mundo como miembro de los Avengers. A lo largo de las décadas ha tenido gran cantidad de papeles, desde el compañero en que otros siempre pueden confiar hasta convertirse en líder o mentor de equipos alternos (West Coast Avengers, Great Lakes Avengers, Force Works, Thunderbolts, etc.), algo notable si consideramos que se trata de un humano común pero con un talento natural para usar un arco y flechas.