El estreno hace unos meses de The Sandman, serie de Netflix que adapta el exitoso cómic creado por Neil Gaiman, Sam Kieth, Mike Dringenberg y Dave McKean, atrajo la atención de un público masivo a una rica mitología llena de personajes inolvidables, y no es raro que esos reflectores se traduzcan también en más gente dispuesta a esparcir veneno y opiniones negativas sobre lo que sea.
En el caso particular de Sandman, la diversidad de personajes convirtió a la serie en blanco de racistas, homófobos e intolerantes en general, con muchas de sus críticas dirigidas al personaje de Death. Muerte, la hermana mayor de Dream, también llamado Morfeo, personaje central de la serie, es interpretada de forma extraordinaria por Kirby Howell-Baptiste, pero para ciertos inadaptados, su color de piel es más importante que su desempeño actoral.
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| Kirby Howell-Baptiste logró capturar la esencia del personaje creado por Neil Gaiman y Mike Dringenberg. (DC/Comics - Netflix) |
Quienes vieron la serie coinciden en que la actriz realizo un excelente trabajo al capturar la personalidad y actitud del personaje, probando una vez más que una buena adaptación va más allá de las apariencias o el aspecto visual. Y aunque es imposible negar que la Muerte como una chica alegre y relajada, como se presenta en las páginas de Sandman, se convirtió en uno de los personajes más icónicos de la ficción de las últimas décadas, eso va más allá de su imagen.








