El estreno de Black Panther (Pantera Negra) en febrero de 2018 fue más que sólo otra adición a la creciente mitología del universo cinematográfico Marvel. Aquella cinta se convirtió en un fenómeno social y un inesperado éxito de taquilla, por lo que no fue ninguna sorpresa la noticia, a inicios del año siguiente, de que el escritor y director Ryan Coogler se había reunido con Kevin Feige y la gente de Marvel Studios para discutir los planes para la potencial secuela.
Pero sin importar qué planes hayan acordado, ninguno de ellos pudo haber previsto la trágica y sorpresiva muerte de Chadwick Boseman en agosto de 2020. El actor había mantenido en secreto de todo mundo, salvo la gente más cercana a él, que padecía cáncer en una etapa muy avanzada, así que a nadie se le había ocurrido la necesidad de tener un plan de contingencia en caso de que no pudieran contar con él. Para entonces estábamos en plena pandemia, y la situación era peculiar.


