Hoy que se celebra el 80 aniversario de The Spirit (de lo que escribí acá hace un rato), es buen día para compartir la historia de la película animada que no fue, la cual al menos hubiese servido para tener una versión del personaje en pantalla que inspirase algo más que lástima, como las "adaptaciones" que tenemos hasta ahora.
Uno esperaría que tras 80 años de existencia y con periodos de popularidad notable, The Spirit habría hallado la forma de saltar a la pantalla, y en efecto, ya sucedió, pero con resultados que nos hacen desear que no hubiera sido así. Primero, en 1987 hubo una película para televisión protagonizada por Sam J. Jones (Flash Gordon), y la idea era que si le iba bien, serviría como piloto de una serie de TV. Si ya la vieron, les será fácil entender por qué esto no sucedió.






