Warren Ellis mantiene una extraña relación con Avatar Press. Esta editorial parece no tener editores en el sentido tradicional de lo que implica el puesto, lo que significa que el trabajo se publica casi tal y como es elaborado por escritores y artistas. Para alguien que suele buscar los límites del medio, ésa es una invitación para ver hasta donde lo dejan llegar. Como resultado, el trabajo de Ellis en Avatar es el más disparejo de su prolífica producción. Pueden hallar joyas como Atmospherics, Switchblade Honey o la línea Apparat, o toparse con proyectos diseñados para sacar algunas de sus más extravagantes perversiones y cuyo mayor atractivo es su capacidad para impactar u ofender a sus lectores (Strange Kiss y sus secuelas, Bad World, etc.).
