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jueves, 19 de julio de 2012

El Puente de los Asesinos, de Arturo Pérez-Reverte

Las Aventuras del Capitán Alatriste es una de las series literarias más exitosas en la actualidad, sobre todo en lo que se refiere a literatura en lengua hispana, y para quienquiera que los haya leído es fácil entender por qué.

Su autor, Arturo Pérez-Reverte, es uno de los escritores más reconocidos y premiados de la literatura española, y gozaba de cierto renombre y gran éxito comercial mucho tiempo antes de la aparición de esta serie gracias a libros como El Maestro de Esgrima, El Club Dumas, La Tabla de Flandes, o Territorio Comanche, aunque sin duda se volvió más popular después de ella.

miércoles, 23 de febrero de 2011

El Caballero del Jubón Amarillo, de Arturo Pérez-Reverte


El quinto volumen de Las Aventuras del Capitán Alatriste lleva por título El Caballero del Jubón Amarillo y es el penúltimo libro de la saga publicado hasta el momento. Se suponía que la serie constaría de siete volúmenes, pero de acuerdo con Alfaguara y el mismo Pérez-Reverte, ahora serán un total de ocho.

En esta ocasión Diego de Alatriste se mete en problemas por su relación amorosa con la actriz e intérprete María de Castro. La actriz es conocida, además de por su talento en el escenario, por brindar sus favores a cambio de dinero y regalos, todo con el consentimiento y beneplácito de su marido, también actor y quien además hace las veces de alcahuete.


miércoles, 26 de mayo de 2010

Territorio Comanche, de Arturo Pérez-Reverte

De Arturo Pérez-Reverte he comentado por aquí los primeros cuatro libros de Las Aventuras del Capitán Alatriste (saga que tengo olvidada a últimas fechas pero espero retomar y finalizar en los próximos meses), y antes de eso sólo había leído La Tabla de Flandes, una de sus primeras novelas.

Obviamente existen muchas diferencias entre esas novelas y Territorio Comanche, pues a pesar de que también se trata de una obra de ficción, está mayormente basada en las memorias y experiencias acumuladas por el autor durante los más de veinte años que sirvió como corresponsal de guerra en diversos conflictos alrededor del mundo entre 1973 y 1994.

miércoles, 8 de julio de 2009

El Oro del Rey, de Arturo Pérez-Reverte

El Oro del Rey es el cuarto volumen de Las Aventuras del Capitán Alatriste, y para estas alturas es claro que la serie fue planificada por completo desde el inicio y muchas alusiones a hechos posteriores a los relatados por Íñigo, su narrador, empiezan a tomar sentido. Escribir los libros como si fueran las memorias del viejo Íñigo y relatar sucesos de su vida desde que se cruzó con el Capitán Alatriste fue muy útil para evitar que fuera un mero recuento de las memorias de un viejo soldado español y permitió al autor plasmar reacciones emocionales que estarían fuera de lugar si el narrador no fuese uno de los personajes.


lunes, 11 de mayo de 2009

El Sol de Breda, de Arturo Pérez-Reverte

El Sol de Breda es el tercer volumen de Las Aventuras del Capitán Alatriste, y en este tomo se da un cambio radical en el tono de la historia general.

En el primer libro se introdujo a los personajes  principales, se les ubicó en un contexto histórico específico gracias a la inclusión de figuras y sucesos históricos, y se narró una aventura del soldado con licencia y espadachín a sueldo Diego Alatriste, creando en el proceso un retrato frío y crudo de la vida cotidiana en la España Imperial. En Limpieza de Sangre, el segundo volumen, Pérez-Reverte exploró el poder de la Iglesia Católica sobre la clase política española, y la corrupción y vendettas que dictaban el orden de las cosas en la organización político-religiosa más temible de la época, La Santa Inquisición.

La historia ejemplificaba la cacería de brujas realizada en contra de los judíos y de cualquier extranjero o inmigrante incómodo o inconveniente para los intereses de la iglesia y sus aliados políticos y económicos. Pero en El Sol de Breda el autor saca a sus personajes del cada vez más familiar entorno de Madrid en el siglo XVII. Diego Alatriste, tras recibir aprobación médica, decide regresar al ejército y dirigirse nuevamente al frente de batalla. Íñigo Balboa, su joven protegido, va con él enrolándose como mochilero, y ambos son enviados a unirse al Tercio de Cartagena, que pelea en Flandes y se prepara para reforzar el asedio a Breda.

La narración mundana de la vida cotidiana en las calles de Madrid es reemplazada por un recuento de las terribles condiciones en que vivían los soldados del ejército español, sin duda similares a las de muchos otros ejércitos a lo largo de la historia en distintos conflictos alrededor del mundo.

A partir de los recuerdos de Íñigo, Pérez-Reverte retrata los horrores de la guerra y las penurias y miserias pasadas en el frente de batalla por ambos bandos. Un colorido grupo de personajes secundarios se suma a la historia al introducir a los compañeros de armas de Alatriste, algunos soldados tan experimentados y curtidos como él mismo en las cuestiones de la guerra, otros tantos mucho más jóvenes e impresionables, como el propio Íñigo o su amigo Jaime Correa. A través del libro somos testigos del proceso de maduración de Íñigo, quien por momentos se convierte en el protagonista central de la historia, dejando de lado el papel de cuasi-cronista de la historia de su mentor.

Fiel a su estilo y vocación periodística, Pérez-Reverte no trata de adornar la guerra. Aunque algunos de sus personajes tienen un elevado sentido del honor y manifiestan (sobre todo Íñigo) su orgullo por pertenecer a la entonces temible infantería española, el autor no se deja llevar y muestra que no todo eran victorias y gloria. La corrupción y malas mañas de la clase gobernante y de las autoridades civiles y eclesiásticas ya expuestas en las entregas anteriores se traslada aquí a la cadena de mandos militar, donde a pesar de haber militares de carrera honorables y decentes, predominan los acomodaticios que buscan gloria y fama pero esconden el pellejo tras las filas de la miserable infantería que a veces se bate sin siquiera recibir la paga por sus servicios.

La costumbre de incluir figuras y momentos históricos establecida desde el primer libro se mantiene, no solo con protagonistas del conflicto en cuestión, pues regresa además la figura de Diego Velázquez, quien pintara su famosa obra La Rendición de Breda una década después de los hechos, presuntamente inspirado e informado por los relatos de Íñigo Balboa.

La portada de la edición de Alfaguara, que pueden ver al inicio de este texto, es un homenaje a dicho cuadro, que pueden ver al lado de estas líneas y que muestra la misma escena desde otro ángulo. La misma edición incluye en la segunda de forros un mapa de la zona del conflicto, muy útil para entender la ubicación y distancias de algunos lugares presentes en la historia.

El Sol de Breda es otro entretenido y satisfactorio episodio de Las Aventuras del Capitán Alatriste, y aparentemente Íñigo está a punto de convertirse en una parte importante en el desarrollo de los restantes volúmenes de la historia. Recomendada para todo mundo, pero con el aviso de que conviene leer en orden desde el primer libro de la saga.

martes, 13 de enero de 2009

Limpieza de Sangre, de Arturo Pérez-Reverte

Hace unos meses comenté El Capitán Alatriste, primer volumen de Las Aventuras del Capitán Alatriste, saga histórica y de aventuras escrita por Arturo Pérez-Reverte, y dije que tarde o temprano dedicaría tiempo a los siguientes libros en la serie.

Limpieza de Sangre es el segundo volumen de la misma. El título hace alusión a los estatutos de limpieza de sangre, un mecanismo legal de discriminación en la España medieval, promovido por las altas esferas de la iglesia católica con el objetivo de atemorizar, hostigar o ejecutar a gente sospechosa de practicar antiguas religiones, principalmente el judaísmo.

El libro sigue las aventuras de Diego Alatriste tal como las recuerda su paje y protegido Íñigo de Balboa, y cronológicamente se ubica unos meses después de los sucesos del primer tomo de la saga. Casi recuperado de sus heridas, Diego Alatriste está prácticamente listo para reintegrarse como soldado en activo a su viejo tercio. Sin embargo, Don Francisco de Quevedo le pide como favor participar en una peligrosa aventura antes de su partida.

Una familia que dio apoyo y cobijo al poeta durante su destierro tiene un problema y ha solicitado su ayuda, reclutando él a su vez a su amigo. El padre de familia tiene una hija como novicia en un convento y está preocupado porque sospecha que el confesor encargado del convento aprovecha su posición de influencia para tener contacto sexual con las novicias.

A pesar de que ha buscado ayuda de las autoridades ésta le ha sido negada porque, a pesar de ser una familia de buenos cristianos, cuentan con antepasados de origen judío, razón por la que se considera que no tienen una apropiada limpieza de sangre. Junto con sus dos hijos pretende ingresar al convento para sacar de ahí a su hija y es para ello que solicita la ayuda de Quevedo. Alatriste sabe que se trata de un asunto delicado y que el atacar un convento es un delito que se castiga con la pena de muerte, pero aún así accede a ayudar a su amigo.

Llegada la fecha señalada, Alatriste, Quevedo, Íñigo y el padre y hermanos de la novicia acuden al lugar. Íñigo salta una barda para abrir la puerta y es despachado por Alatriste, quien le ordena regresar a su vivienda. Mientras se aleja, escucha ruidos de pelea y oye a la guardia y a los familiares de la Inquisición aproximarse al convento. 

Asustado, se esconde, pero al ver a uno de los hermanos intentando huir pese a estar malherido abandona su escondite para intentar asistirlo. Como resultado es apresado y llevado a una prisión de la Inquisición, donde es interrogado y acusado de judaizante.

Alatriste y Quevedo logran escapar y se encuentran escondidos pero preocupados por no saber qué fue de Íñigo. Una vez que descubren el lugar donde el muchacho está preso empiezan a indagar sobre los cargos en su contra. Al enterarse de que se le acusa de judaizante y de que será sentenciado en un próximo Auto de Fe, desesperan y buscan el modo de salvarlo, sabedores de que es imposible intentar un rescate directo. El resultado será un compromiso en que Alatriste promete futuros favores al válido del rey a cambio de salvar a Íñigo, promesa que seguramente tendrá consecuencias en alguna aventura futura.

El libro es muy similar al anterior en estilo y tono, resultando en una lectura ágil y entretenida. Esto puede llevar a pensar que se trata de una novela demasiado simple y no es así. Pérez-Reverte tiene un estilo muy accesible, y usar a Íñigo como narrador le permite incluir información adicional y dar explicaciones a manera de acotaciones a una crónica, lo que probablemente se vería mal utilizando algún otro modo de narrar la historia.

Su recreación de España en el Siglo de Oro es muy diferente a lo que uno puede hallar en libros de historia, pues se enfoca a la vida del ciudadano común en las ciudades, sus preocupaciones y problemas en medio del entorno que es un país que a pesar de su extensión colonialista no es tan poderoso y próspero como la historia parece retratar.

En conclusión, Limpieza de Sangre es una lectura rápida, entretenida y satisfactoria, y me deja con la impresión de que la saga del Capitán Alatriste es en realidad una gran novela publicada por entregas. Ya buscaré el tercer libro para proseguir con sus aventuras, pues estoy convencido de que entrega a entrega la trama se irá enriqueciendo y creciendo en complejidad.