A través del grupo Televisa Comic Fail me entero que Editorial Televisa despidió a la correctora de estilo contratada hace apenas unos meses para su línea de cómics. Parece que la decisión se dio luego de que en redes sociales circularon quejas y burlas a un error en el lomo de un tomo de su línea de best sellers, donde se lee SIPIDER-MAN: MAXIMUM CARNAGE. Quiero pensar que es coincidencia, pero si en verdad ésa fue la razón para despedirla, debo pensar que la joven está siendo usada como chivo expiatorio en un intento de la editorial por ganarse la simpatía de sus lectores mientras protegen al verdadero responsable de la pifia.
¿Y por qué digo que sería un chivo expiatorio? Simple: El trabajo de un corrector de estilo es revisar textos editoriales, traducciones y material promocional. Si hay un texto en la portada o contraportada, por ejemplo, también lo revisa, pero no necesariamente en la versión para imprimir. Lo usual es que el lomo sólo muestre el título, la editorial y los autores, y en ocasiones ni eso. Suponiendo que revisó el material de tapas y se le fue el error, tampoco debía ser la última persona en revisarlo. Ésa es responsabilidad del editor.


