Los últimos años han sido complicados para Warner, y el caos organizacional suele reflejarse en sus productos, ya sean en cine, televisión/streaming o cómics. Un buen ejemplo fue el lanzamiento de DC Universe, plataforma de streaming dedicada a adaptaciones de sus cómics que en menos de dos años fue convertida en algo distinto, con muchas de sus producciones absorbidas por HBO Max. Y justo eso fue lo que pasó con Harley Quinn, serie animada de temática adulta.
Pocos personajes alcanzan éxito y popularidad tan rápido como sucedió con Harley Quinn. Creada en 1992 por Paul Dini y Bruce Timm como personaje de apoyo para Batman: The Animated Series, la entonces novia/asistente del Joker fue un éxito inmediato, a grado tal que sólo un año después se integró a la continuidad regular de DC Comics, aunque desde entonces ha sufrido cambios de acuerdo a lo que cada nueva administración en la editorial quiere hacer con ella.


