Hace unas semanas, cuando comenté la novela gráfica Three Days in Europe, mencioné que su autor, Antony Johnston, había debutado como escritor de ficción en 2001 con una novela ilustrada, Frightening Curves. Lo que no mencioné fue que adquirí esa novela cuando salió, pero jamás la había leído completa en todos estos años.
1) La historia empieza muy lento. El personaje principal no parece lo bastante interesante para generar empatía en el lector, y no se ve cuál sea el conflicto central de la historia, así que no me atrapó.
2) La fuente elegida para la impresión es muy pequeña y si, como yo, cargan sus libro para leer en tránsito, durante colas o tiempos muertos en cualquier lugar, no es cómoda. Al final de este texto puse una foto del libro abierto junto a un CD para que se den una idea.
