Una de las series de Netflix mejor recibidas en el primer trimestre del año fue la producción original francesa Lupin, desarrollada por George Kay y François Uzan, y que toma inspiración en el personaje de Arsène Lupin, un caballero ladrón creado por Maurice Leblanc y protagonista de decenas de historias publicadas en el primer cuarto del siglo XX. La primera parte de la serie consta de cinco episodios, que comenté hace unos meses, y la segunda, estrenada el pasado viernes 11 de junio, añade cinco capítulos más.
Esta segunda parte abandona el subtítulo usado en la primera, Dans L'Ombre D'Arsène (A la Sombra de Arsène), aunque la historia es una continuación directa que parte justo después del cliffhanger con que cerró aquella. Por la misma razón, aunque mis reseñas jamás incluyen spoilers, algunos de mis comentarios podrían revelar detalles de la entrega anterior que podrían considerarse como tales, así que si no la han visto y tienen intención de hacerlo, quizás sería buena idea dejar de leer en este momento y guardar mis comentarios para después de que se hayan puesto al día.

