La semana pasada retomé las publicaciones regulares en el blog tras unos días de descanso, pero para dedicar tiempo a otras actividades me tomé las cosas con algo de calma, y una de las cosas sacrificadas fue el viernes de vampiros. Ahora, la primera entrada de 2022 en esta "sección" está dedicada a una película que muchos consideran como una de las razones para que en las últimas dos décadas creciera la producción de películas basadas en cómics: Blade (Blade: Cazador de Vampiros), de 1998.
La película pasó por diversas etapas de desarrollo en varias casas productoras a lo largo de una década, y en distintos momentos se consideró que podría ser un western protagonizado por Richard Roundtree (el Shaft original), una película de acción y aventuras con LL Cool J en el rol principal, o una parodia de las películas de vampiros, pero una propuesta de David S. Goyer presentada en 1995 convenció a New Line Cinema de hacer una cinta de acción y horror que se tomara más en serio al personaje.
