Hay algo acerca de la ficción de vampiros que hace que facilita volver a ellos una y otra vez, ya sea para buscar el modo de trastocar, modificar o expandir su mitología, o simplemente para revisitar lo que ya conocemos, y un recurso bastante común es hacerlo a través de historias que tocan temas universales o de actualidad.
En el caso de Dark Red, cómic publicado por Aftershock Comics y creación de Tim Seeley (Hack/Slash, Revival, Grayson) y Corin Howell (The Girl in the Bay, Bat-Mite, Ghostbusters), las alegorías al mundo real sirven para dar una profundidad adicional a la obra, algo común en muchas de las mejores historias de horror.
Charles “Chip” Ipswich es uno de los olvidados, aquellos hombres y mujeres que viven un día a la vez y sin esperanzas de un mejor mañana, los desposeídos que habitan zonas rurales cerca de las grandes urbes y cuyas vidas dependen de que la corporación que invirtió en la zona no cierre sus plantas en busca de mano de obra más barata.