Zack Snyder tiene apenas un puñado de películas en su filmografía, pero le han bastado para hacerse una reputación como alguien que sabe trabajar con efectos visuales y aprovecharlos al máximo para dotar a sus películas de secuencias visualmente espectaculares.
A mi juicio su mejor película hasta ahora es la primera que dirigió, un atinado y excitante remake de Dawn of the Dead (El Amanecer de los Muertos). Esa película fue seguida de dos adaptaciones de cómic, 300 y Watchmen, con logros visuales indiscutibles pero cuyo contenido narrativo pongo en tela de juicio.
