martes, enero 8

Descargas de discos Sony sin DRM... a su manera

Sony BMG es probablemente la compañía disquera con la peor reputación respecto a sus prácticas de mercado cuando se trata de la atención al consumidor. Aquí escribí extensamente sobre el fiasco en que derivó su idea de incluir un rootkit en el sistema de protección anti-copia de algunos de sus discos y las repercusiones del escándalo resultante.

Luego de los anuncios en meses pasados de que el resto de las grandes disqueras transnacionales tendrían para este año la mayor parte de sus catálogos disponibles en línea a través de varios outlets y completamente libres de cualquier sistema DRM, todo mundo esperaba que Sony BMG hiciera lo mismo en los primeros meses del año. Y así fue. Hace unos días empezaron a circular rumores sobre el anuncio, el cual se hizo público ayer pero los detalles de su modelo de negocio han ocasionado más reacciones de sorpresa e incredulidad que de satisfacción o interés. Y es que en verdad es de no creerse el absurdo que pondrán en marcha.

A partir del próximo 15 de enero el público en los Estados Unidos podrá descargar discos de Sony BMG desde el sitio MusicPass.com, y se espera que el servicio se expanda unas semanas más tarde a Canadá. Para poder descargar los discos, el usuario deberá acudir a una tienda (Best Buy, Target, Fred's, Coconuts, FYE, Wherehouse, Spec's y Winn-Dixie en los EU, Best Buy, CD Plus, Future Shop, Shoppers Drug Mart y Wal-Mart en Canadá), donde podrá elegir una tarjeta, la cual corresponde al album deseado y con la que se incluirán instrucciones y un código para poder descargar el disco en cuestión. El costo de cada tarjeta/album es de 13 dólares.

Repasemos un poco este innovador sistema de venta de música por internet:
  • Las descargas serán de albumes completos, no canciones sueltas.
  • El consumidor deberá acudir a una tienda para comprar una tarjeta, que viene a ser una representación virtual del disco deseado.
  • Las descargas estarán limitadas exclusivamente a los EU y Canadá.
  • Cada disco tendrá un costo de 13 dólares, aún a pesar de tratarse de archivos MP3 de una calidad auditiva inferior a la de un CD y de no ofrecer ningún tipo de empaque y/o respaldo físico más alla de la tarjeta.
La verdad no sé que pensar al respecto. Imagino que Sony BMG tiene varios compromisos que cumplir con muchas de las tiendas que distribuyen físicamente sus discos y necesita compensarles de algún modo por participar en el desplazamiento de sus consumidores al terreno digital, pero me parece que esta idea de las tarjetas es una tontería. Creo que sería el equivalente a decir que los albumes de sus artistas ya no son empacados en discos, sino en un novedoso sistema de almacenamiento digital en tarjetas de memoria, las cuales necesitan ser activadas en línea antes de poder reproducir su contenido. Excesivamente rebuscado, ¿no?

El solo hecho de hacer que el usuario tenga que acudir a una tienda a realizar una compra física echa por tierra cualquier ilusión sobre vender en línea. ¿Qué diferencia existe entre comprar la tarjeta y descargar el disco o comprar el CD y rippearlo en casa? Ante esas dos opciones yo elegiría sin duda la adquisición del CD, pues tendría un respaldo físico, un empaque con el respectivo booklet y diseño del album y la posibilidad de copiarlo a mi computadora o reproductor portátil tanto completo como seleccionando solo las canciones que yo prefiera.

Ojalá se den cuenta de lo ilógico y absurdo de este nuevo modelo de negocio, pues pueden pasar de ser una de las empresas líder en su ramo a convertirse en el hazmereir de la industria discográfica. A no ser claro, que se trate de una simple cortina de humo para poder regresar cómodamente a su sistema de ventas, tanto físico como digital, de material lleno de restricciones alegando la falta de éxito de su programa de descargas libres de DRM. Solo el tiempo lo dirá.
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