lunes, 30 de enero de 2012

Alpha Flight #8 (Reseña)

Alpha Flight #8 - Carlo Pagulayan
Alpha Flight #8

Pride of a Nation (Redux)

Escritores: Greg Pak y Fred van Lente
Artista: Dale Eaglesham

Color: Jesus Aburtov
Rótulos: Simon Bowland

Portada: Carlo Pagulayan, Jason Paz y Val Staples
Portada variante: Leinil Yu y Val Staples

Editor: Mark Paniccia
Editor asistente: Jake Thomas

Editorial: Marvel Comics
Fecha de publicación: 25 de enero de 2012

Alpha Flight es un equipo que nunca ha podido generar la popularidad necesaria para soportar una serie regular en el mercado actual. Cuando John Byrne lanzó la primera serie de este equipo en 1983, las condiciones eran diferentes, además de contar con el peso que su nombre llevaba, por lo cual se entienden los once años que duró esa serie. Desde entonces no se ha podido lanzar el título en ninguno de los tres intentos que se han hecho, sin que la falta de éxito tenga que ver con la calidad del producto, pues el volumen 2, escrito por Steven T. Seagle, era una de las mejores series publicadas por Marvel entre 1997 y 1999, y aún así duró solo 20 números.

Este esfuerzo más reciente nació como un tie-in de Fear Itself, y fue anunciado en principio como una miniserie. Sin embargo, ante la buena recepción que tuvo el primer número y dado el interés de los escritores por seguir trabajando con los personajes, con la publicación del número 2 de la serie se anunció que se convertiría en una serie regular, extendiéndose más allá de los eventos en Fear Itself. La buena noticia duró muy poco, pues apenas un par de meses después de ese anuncio se informó que la serie sería cancelada con su octavo número. El resultado es que la serie contó con un solo arco argumental aún cuando era evidente que Pak y Van Lente tenían planes mucho más ambiciosos y extensos.

Tras la elección de Gary Cody como Primer Ministro de Canadá, Cody y el partido Unity se volvieron contra Alpha Flight, declarándolos forajidos y formando Alpha Strike para ocupar su lugar. Vindicator traiciona a sus compañeros y se convierte en la líder de ese equipo. Una vez revelado como villano detrás de Unity el Master of the World, Alpha Flight intenta revertir el proceso de acondicionamiento creado por Unity, mismo que fue utilizado en Heather y en el novio de Northstar.

Lo Bueno: Pak y Van Lente se han caracterizado por su habilidad para contar historias entretenidas basándose en un buen desarrollo de personajes, y Alpha Flight no es la excepción. Lamentablemente las condiciones actuales del mercado no permitieron que estos autores tuviesen tiempo de construir sobre la base establecida en los primeros números de la serie, y se antoja muy difícil que estos personajes puedan tener otra oportunidad en un futuro cercano. Dale Eaglesham me parece un artistas poco valorado en el medio, pues sin ser extraordinario resulta bastante competente, tiene un estilo dinámico y atractivo, y es capaz de trabajar con constancia y puntualidad, por lo que probablemente no tendrá mayor problema para encontrar acomodo en otro proyecto.

Lo Malo: No sé que tanto tenga que ver con los cambios administrativos ejecutados por Disney, pero encuentro inusual la toma de decisiones a nivel editorial que se han dado en los últimos meses en Marvel. Anunciar la promoción de una miniserie a una serie regular solo par marcha atrás un par de meses después suena como algo que haría DC y no Marvel, donde el staff editorial parece trabajar con una mejor planeación. Tristemente en un medio dominado por eventos y crossovers, sobre todo en el género de superhéroes, títulos que no encajen dentro del gran esquema no tienen cabida, y Alpha Flight es una baja más de este sistema.

Lo Feo: Wendigos y Sasquatch. Estoy seguro de que podríamos tener mejores monstruos.

El Veredicto: Alpha Flight nunca tuvo una oportunidad de establecer si podía convertirse en una buena serie o no, aunque queda la impresión de que los autores habían construido una sólida base para contar historias interesantes y entretenidas. Lamentablemente, si el lector no está familiarizado con los personajes es muy difícil que con tan pocos números pueda generar la suficiente empatía como para disfrutar esta serie. A pesar de la premura de su cancelación, este número hace un buen trabajo cerrando argumentos pendientes y conservando la esperanza de poder regresar en el futuro. Recomendado, pero con reservas.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario