lunes, 19 de marzo de 2007

Fearless (El Duelo)

Este se me había quedado pendiente de la semana pasada...

Fearless es el título en inglés de la más reciente película estelarizada por Jet Li. O al menos con ese nombre se estrenó en los EEUU. La película en realidad se llama Huo Yuan Jia, que es el nombre del protagonista, un famoso maestro de Wushu (arte marcial chino), fundador de la más importante escuela de artes marciales en China y cuyos combates con peleadores occidentales fueron muy publicitados a principios del siglo pasado.

En México la película se estrenó bajo el título de El Duelo, y se podría decir que esta cinta es una biografía ficcionalizada, con los agregados y exageraciones que se puede esperar en estos casos.


Mucha de la publicidad de la película se centró en las declaraciones de Jet Li previas al estreno de la película, pues de acuerdo con el actor y ex-campeón de artes marciales, ésta será la última película donde hará uso extensivo de sus habilidades como artemarcialista del modo en que nos tiene acostumbrados. Sin embargo, imagino que algo nos dejará ver en su próximo proyecto cuando comparta la pantalla con Jackie Chan en una adaptación de la tradicional historia china Viaje a Occidente, donde interpretará a Sun Wukong, el mítico Rey Mono. Y claro, al referirse específicamente al uso "extensivo" no descarta la posibilidad de incluir una o dos secuencias en futuros proyectos, ¿cierto?

La verdad es que fui a ver la película con mínimas expectativas, principalmente porque los avances mostraban única y exclusivamente escenas de pelea, lo que suele ser una mala señal cuando se trata de esta clase de películas, sobre todo debido a la costumbre que tienen algunos estudios de elegir las mejores escenas para ponerlas en el trailer, pues esas serán las que vendan los boletos. Obviamente las secuencias de combate son espectaculares, y Yuen Wo Ping demuestra una vez más porque es el coreógrafo de combate más buscado por la industria, ya sea en Oriente u Occidente.


Li parece haber disfrutado su trabajo más que de costumbre, tal vez porque pudo convencer al director de trabajar sin alambres siempre que fuera posible, exigencia que hacía desde hace años pero que casi nunca le había sido concedida. Los encargados de interpretar a sus oponentes también dieron muestras de talento y habilidad en las diferentes técnicas de combate y entre todos lograron una película que reúne algunas de las mejores secuencias de peleas de años recientes.

La trama central sigue al joven Huo Yuan Jia mientras éste trata de perfeccionar su técnica de combate pese a la oposición de sus padres y su mejor amigo. Su obsesión con convertirse en el guerrero más temido y respetado de la región lo lleva a tomar decisiones de las cuales habrá de arrepentirse más adelante. Después que esas decisiones vuelvan para cobrarle las cuentas y una vez habiendo perdido todo, Yuan Jia se dedica a vagar sin rumbo en espera de la muerte, hasta que es recogido por la gente de una aldea en las montañas.


Ahí conoce a Moon, una joven invidente que lo ayuda a dejar atrás su pasado y tratar de hallar el equilibrio que necesita. Tras pasar varios años ahí, Yuan Jia finalmente encuentra la paz dentro de si mismo y decide regresar a su antiguo hogar, donde su vida volverá a dedicarse una vez más al combate, con la diferencia de que esta vez existe una razón para ello: El honor de su país.

Lamentablemente la dirección de la película no es la más adecuada y el mensaje termina siendo más pseudonacionalista y patriotero que inspiracional o de búsqueda interior, lo cual puede ser comprensible si tomamos en cuenta que Ronny Yu, el director, es responsable de trabajos como Freddy vs Jason o Chucky's Bride (La Novia de Chucky), productos 100% de estudio sin ninguna pretensión más allá de generar ingresos en taquilla.


Como un ejemplo de su forma de trabajar, una anécdota del set de filmación. Shido Nakamura, el actor japonés que interpreta a Tanaka, el último rival de Yuan Jia (y quien también actúa en Letters from Iwo Jima), no sabe mandarín. Yu le pidió que se olvidara de aprenderlo, que simplemente se memorizara sus líneas y aprendiera a recitarlas. Nakamura contrató por su cuenta a un mentor para que le enseñara las bases del idioma y lo practicó por su cuenta, e incluso decidió tratar de usar la televisión como herramienta adicional. Al staff de filmación le tomó dos semanas darse cuenta de que Nakamura estaba viendo un canal con programación en cantonés en vez de mandarín.

Y sin embargo, me atrevería a decir que es la clase de película que todos los niños y adolescentes que se sienten atraídos por las artes marciales deberían ver. El guión hace especial énfasis en el significado de las artes marciales como una forma de disciplina y búsqueda personal, como una herramienta para hallar el equilibrio interior y ser mejor en lo que sea que uno haga. Si el guión hubiese caído en manos de un director con mayor capacidad seguramente se trataría de un clásico del cine de artes marciales contemporáneo, pero queda simplemente en una bonita película que pudo haber sido más.

Aún así, si gustan de las películas de acción, o más específicamente de las de artes marciales, se las recomiendo bastante.

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