miércoles, septiembre 5

La Torre Bicentenario

Algunas conversaciones sostenidas el fin de semana me hicieron pensar que era conveniente escribir algo acerca de la proyectada Torre Bicentenario a fin de que mi comentario final en el post del viernes quedara dentro de contexto y no fuese visto como tendencioso o irresponsable. Si bien yo no había puesto nada sobre el tema (aunque en mi defensa puedo decir que el anuncio e inicio de la polémica se dio durante mi involuntaria ausencia de la blogósfera), algunos otros blogs si le habían dedicado unas líneas. Entre ellos destacaría las informativas entradas de Marcianos.com, del blog español especializado en arquitectura Arkimia, y del siempre confiable Isopixel, en donde incluso se propició un breve pero interesante debate en los comentarios. Otros sitios con más información para los interesados en el tema son, el sitio oficial de la Torre Bicentenario, la descripción del proyecto (en inglés) en el sitio de OMA, el estudio arquitectónico encabezado por el holandés Rem Koolhas, arquitecto responsable de la obra, o la siempre presente entrada correspondiente en Wikipedia (que en este caso si es más completa que su versión en inglés), con actualizaciones y ediciones constantes según se va liberando más información al respecto.

Proyectada para completarse en septiembre de 2010, la Torre Bicentenario alcanzará una altura de 300 metros, repartidos entre 70 pisos, además de contar con 6 o 7 (según donde lo consulten) pisos subterráneos o sótanos. Una vez concluída se convertirá en el edificio más alto de América Latina, desplazando a la Torre Mayor, que actualmente ostenta ese título, al menos hasta que un año más tarde, en 2011, se termine la obra de Los Faros de Panamá, cuya altura final proyectada es de 346 metros. La Torre Bicentenario será construida en la colonia Molino del Rey, junto a Lomas de Chapultepec, más concretamente en el número 24 de la calle Pedregal. Precisamente esa ubicación es la que ha causado controversia, pues los reglamentos de construcción vigentes para la zona fijan el límite para nuevas construcciones en seis niveles, con una altura aproximada de 20 metros máximo.

Aparentemente el terreno fue elegido por su cercanía con lo que empieza a conocerse como el sector financiero de la ciudad. Otro problema lo presenta la construcción del estacionamiento del edificio, que sería subterraneo pero requeriría remover varios árboles para su construcción. El factor ambiental parece pesar seriamente sobre la obra, pues aún cuando la empresa constructora afirma que los árboles a ser eliminados serán pocos y que a cambio se habilitarán y reforzarán otras áreas verdes aledañas, algunos ecologistas y vecinos no están convencidos. Argumentan también que el solo hecho de excavar profundamente en la zona para la cimentación del edificio y la construcción del estacionamiento podría afectar el equilibrio del bosque con su principal fuente de nutrición, que es el subsuelo de la zona.

El Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) ha expresado su preocupación, pues el edificio que actualmente ocupa ese predio, conocido como Super Servicio Lomas, se considera de cierto valor artístico e histórico y aparece listado en varios documentos como posible candidato a ser declarado patrimonio cultural de la ciudad. El edificio alberga actualmente una concesionaria automotriz, una gasolinera, y algunos otros establecimientos comerciales, los cuales presuntamente cesarían operaciones el pasado viernes 31 de agosto. Este edificio es obra del arquitecto ruso naturalizado mexicano Vladimir Kaspé y data de 1948, aunque es necesario señalar que presenta un cierto grado de deterioro debido a la falta de mantenimiento y, según algunas versiones, ya ha sufrido modificaciones con anterioridad, lo que anularía cualquier intento de protección de parte del INBA.

Es importante señalar que el edificio será propiedad privada y toda la inversión requerida será realizada por gente ajena al gobierno de la ciudad, así que algunas de las críticas vertidas en contra de Marcelo Ebrard exigiendo que mejor canalice recursos a obras sociales de importancia más inmediata son hasta cierto punto exageradas, aunque comprensibles tomando en cuenta la presencia del Jefe de Gobierno durante el acto público en que se realizó la presentación del proyecto, así como sus numerosas y repetidas declaraciones de apoyo a la obra, han propiciado que se politice el asunto, especialmente tomando en cuenta que una iniciativa suya podría propiciar un cambio en los reglamentos y normativas de construcción en la zona, pues solo haría falta que los cambios fuesen aprobados por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, donde el PRD cuenta con una mayoría absoluta, lo que facilitaría la aprobación y puesta en marcha del proyecto de construcción.

Sin embargo, el predio en cuestión se encuentra en la delegación Miguel Hidalgo, una de las dos delegaciones en el Distrito Federal que son gobernadas por un partido distinto al PRD y cuya encargada de gobierno, Gabriela Cuevas, ha manifestado su abierta oposición a la construcción de la torre, pues considera que afectará la calidad de vida de los vecinos de la zona y no precisamente para bien. Hace unos días incluso hizo uso de una de las actividades favoritas de los perredistas, una consulta popular, en la cual únicamente podían participar vecinos de la delegación. El resultado fue un abrumador 94% de rechazo a la construcción. También se han realizado otra clase de manifestaciones en contra del proyecto, mayormente organizadas por las asociaciones vecinales de la zona, aunque es evidente que existe una diferencia de opiniones bastante más apretada de lo que sugeriría el resultado de la consulta ciudadana.

Personalmente debo confesar que me agrada mucho la idea de que se construya un edificio de este tipo, de vanguardia tanto estética como funcional en la ciudad de México, pero la experiencia con otros proyectos aprobados por las recientes administraciones del gobierno capitalino me hacen desconfiar de la forma en que se pudiera realizar el proyecto. ¿Realmente es necesario que la Torre se encuentre en el Bosque de Chapultepec? ¿Es seguro excavar en la zona, tanto para la cimentación del edificio como para la construcción del estacionamiento subterráneo sin alterar la composición del subsuelo de la zona? ¿Exactamente a que se refieren cuando hablan de que van a retirar "solo unos pocos" árboles? Porque lo mismo se dijo cuando iniciaron las obras del Metrobús sobre Avenida de los Insurgentes y 1500 no me parecen "pocos" árboles, y ni hablar de la ampliación de la línea, pues en Ciudad Universitaria ya derribaron árboles que ni siquiera estaban cerca de los puntos proyectados para las estaciones del mencionado sistema de transporte.

Habiendo leído la descripción y especificaciones del proyecto, me parece que se trata de un edificio planeado de manera impecable y cuya construcción generará muchos de los beneficios que las empresas relacionadas esperan y prometen, pero considero que la ubicación no es la más adecuada. Las Lomas de Chapultepec y el Paseo de la Reforma albergan una parte importante de los edificios de oficinas más caras e importantes de la ciudad -las demás están en Santa Fe-, y no entiendo de que manera se pueda beneficiar ésta zona con la construcción de otra torre. Se habla de ofrecer empleos de manera preferencial a vecinos de la zona, y no parece congruente pensar que los vecinos de Polanco o Las Lomas sufran por falta de empleo. ¿Por qué no construir al sur de la Ciudad? En Tlalpan hay terrenos que cumplirían con las necesidades de la construcción y donde en los últimos años se han construido hoteles, centros comerciales y edificios de oficinas, y sin duda la construcción de la Torre o algún otro edificio similar podría ser un detonante para consolidar el desarrollo de la zona.

Ojalá que impere la razón y la Torre sea erigida en un lugar menos complicado y con mayor potencial que la elegida hasta ahora, porque realmente me encantaría ver un edificio del Sr. Koolhaas adornando el skyline de esta ciudad.
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