domingo, abril 11

UNDERWORLD

Ha pasado algún tiempo desde la última vez que reseñé una película así que es un buen momento para intentar hacerlo de una manera un poco diferente. Menos esquemática y más visceral.

Alguien en las distribuidoras cinematográficas de nuestro país debe tener un retorcido sentido del humor. Ese es el único modo de explicar como tras los polémicos estrenos de The Passion of the Christ y The Last Temptation of Christ alguien decidiera utilizar la Semana Santa para estrenar cintas de género como Dawn of the Dead u Underworld.

Después de múltiples retrasos para su estreno (originalmente se iba a estrenar en nuestro país a finales del año pasado) por fin llegó Underworld a nuestras pantallas. Pero, ¿valió la pena la espera?

Underworld (Inframundo) nos presenta un mundo en el cual se libra una guerra entre vampiros y hombres lobo sin que la humanidad se halla percatado jamás del conflicto. Ahora, tras casi mil años de conflicto los vampiros parecen estar a punto de exterminar a sus enemigos. O al menos eso es lo que creen. Lucian, el líder de los licántropos, tiene un plan para crear una nueva especie de inmortal, el cual le ayudará a cambiar el rumbo de la guerra. Su plan depende de un humano, Michael Corvin, descendiente de un antiguo guerrero a quien la leyenda señala como inmune al virus responsable de la creación de ambas especies inmortales.

La película tiene muchos problemas de guión, ya que al principio parece lanzar al expectador en medio de una historia sin mayor explicación de los antecedentes. Conforme avanza la cinta los detalles de dichos antecedentes se van llenando, produciendo una escalada narrativa que parece nos llevará al climax del conflicto, pero cuando esto finalmente sucede el resultado es más bien decepcionante. Los buenos resultan ser los malos y los supuestos villanos no lo son tanto. Y la resolución del conflicto no se dá. En lugar de eso los realizadores de las cintas nos dan un final abierto que apunta más a su intención de filmar una secuela.

Narrativamente la acción fluye de manera dinámica, pero hay algunas partes donde no se entiende hacia donde nos quieren llevar con la historia. Hay algunos monólogos presentados con la voz en off, pero esto es sólo al principio y al final de la cinta restándole continuidad a la historia al tiempo que confunde al espectador, quien queda condicionado a la idea de que Selene es la protagonista de la historia y no es así. ¿O si? El intento de apuntalar la historia como una versión sobrenatural de Romeo y Julieta fracasa, ya que el elemento romántico no se integra de lleno al argumento y se siente más bien forzado.

Visualmente hablando la cinta tiene una deuda con The Matrix y está más cercana a The Crow que a cualquier cinta de lobos o vampiros. Esto no es necesariamente malo pero, ¿por qué estos seres inmortales deciden enfrentarse en tremendas balaceras en lugar de utilizar sus habilidades sobrenaturales? Y no me hagan entrar en detalles sobre la tecnología utilizada en sus municiones porque es otro detalle que deriva en distracciones de la línea argumental.

Finalmente Underworld resulta ser entretenimiento escapista de aceptable hechura, pero deja al expectador con la sensación de que pudo haberle dado más. Uno se queda con la sensación de haber visto la adaptación cinematográfica de un comic que no existe (a no ser, claro, que tomemos en cuenta la cantidad de ideas “tomadas” de Wetworks o Night Tribes) ó un anexo no oficial a los juegos de rol de White Wolf. Lástima, porque Kate Beckinsale hace un excelente trabajo en el papel de Selene y se le pudo haber aprovechado de mejor manera.
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