sábado, abril 10

Paranoia Orwelliana

La Consejera de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, Condoleezza Rice, compareció este jueves ante el Comité Especial a cargo de la investigación de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001. En su declaración Rice señaló que, aún cuando desde un principio “la primera, principal y prioritaria directiva en política de seguridad de la administración Bush no era Rusia, no era la defensa antimisiles y no era Irak, sino la eliminación de Al Qaeda”, su país “estaba ciego a lo que estaba a punto de ocurrir.” La Consejera Rice compareció públicamente y bajo juramento durante tres horas, en las cuales rebatió incesantemente a aquellos que acusan al presidente Bush de haber ignorado la amenaza representada por Osama Bin Laden y sus seguidores.

Específicamente hizo alusión a las declaraciones hechas hace algunas semanas por Richard Clarke, ex asesor de la Casa Blanca en materia de terrorismo. Clarke habló de un memorándum elaborado por el y entregado al presidente Bush y sus asesores el 6 de agosto de 2001, en el cual se aludía a la existencia de células terroristas dentro de territorio estadounidense y de sus posibles planes de ataque. Rice reconoció que el informe hablaba de posibles ataques dentro de las fronteras de los EU, pero indicó que sólo hacia referencias históricas a las actividades de Al Qaeda y no especificaba la posibilidad de un ataque inminente. “Era especulativo y no incluía una advertencia”, señaló.

Rice achacó los problemas en la seguridad estadounidense a fallas estructurales en los servicios de inteligencia y a trabas legales y burocráticas heredadas por el gobierno del presidente Bush.
“Teníamos un problema estructural que nos impidió unificar la información que había sobre posibles atentados”, subrayó.

Especialmente se refirió al hecho de que el gobierno de su país tiene “una cultura y una historia” contraria a permitir que los servicios de inteligencia investiguen a los ciudadanos norteamericanos.

(Información tomada de un comunicado de la agencia EFE)

No es la primera vez que algún colaborador de Bush afirma que el presidente estaba maniatado y no pudo tomar las acciones necesarias para prevenir los atentados. Tampoco es la primera vez que culpan a sus servicios de inteligencia por no proveer la información adecuada a tiempo. Pero creo que es la primera vez que alguno de ellos ha insinuado que podrían hacer un mejor trabajo si se les permitiese tener un mayor control sobre las vidas de sus compatriotas. Si sumamos a esto la reciente campaña del gobierno por hacerse con un mayor control del contenido en los medios se empieza a notar un patrón.

Cuando se dió el escándalo de Janet Jackson por su “destape” durante el medio tiempo del Super Bowl todo mundo se preguntaba quien podría beneficiarse con el alboroto. Ciertamente ni Janet Jackson ni Justin Timberlake, su “cómplice”. Tampoco MTV, productores del espectáculo de medio tiempo ni Viacom, su empresa madre. Tampoco las cadenas de televisión que transmitieron el evento.

Un amigo me señaló en ese entonces que el único beneficiado sería el gobierno norteamericano. ¿Por qué? Porque la reacción natural sería pedir la implementación de algún mecanismo que permitiese controlar cualquier acto “espontáneo” durante la transmisión en vivo de diferentes eventos. Sobre todo tomando en cuenta que el escándalo se dió justo al comienzo de la temporada de entregas de premios y reconocimientos. ¿Quien no recuerda el discurso de Michael Moore durante la entrega de los premios Oscar del 2003?

Luego está el caso de Howard Stern ¿Cuántos años le tomó a las autoridades llegar a la conclusión de que el programa radiofónico de Stern era “indecente y ofensivo”? ¿Qué fue de la famosa Primera Enmienda, de la que tanto se vanagloriaban los comunicadores norteamericanos? El propio Stern ha declarado que es como regresar al McCarthysmo.

Esto se parece cada vez más a las fantasías paranoicas de Orwell ó Dick.

Empecé estos comentarios como una broma, pero estoy empezando a perderles el chiste. Es Big Brother una y otra vez.

Y en un punto relacionado, Peter David ofrece un peculiar punto de vista respecto a la decisión de Bush y el VP Cheney de sólo presentarse a declarar los dos juntos...

http://peterdavid.malibulist.com/archives/001533.html#more

y ya que están ahí chequen también los comentarios que hay después... Hay un par que pueden resultar igualmente divertidos.
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