jueves, julio 31

Hulk

HULK
Director: Ang Lee
Actores: Eric Bana, Jennifer Connelly, Sam Elliot y Josh Lucas
Sobreactor: Nick Nolte
Guión: James Schamus y otros
Efectos Especiales y animación CG: Industrial Light and Magic
Música: Danny Elfman

Basada en el personaje de Marvel Comics de el mismo nombre, Hulk cuenta la historia de Bruce Banner, un científico que tras ser expuesto a una alta dosis de radiación Gamma descubre que cada vez que la ira se apodera de él, su cuerpo reacciona convirtiéndolo así en un iracunda masa de músculos verdes. Permítanme tratar de hacer un breve resumen de la cinta.

Tal y como ha sucedido con muchas de las recientes adaptaciones cinematográficas de cómics, Hulk nos presenta una versión actualizada y enriquecida de el origen del personaje, dotándolo de una credibilidad que la versión original, publicada en los años sesenta, no podría ofrecer hoy en día. Así pues, nos encontramos con el trabajo de el Doctor David Banner (protagonizado por Nick Nolte y cuyo nombre es un homenaje a la serie de televisión de los años setenta basada en el mismo cómic), científico al servicio de el ejército norteamericano quien experimentando con lagartos busca lograr un avance en ingeniería genética que permita a los soldados regenerar el daño celular sufrido en combate. Su obsesión lo lleva a experimentar consigo mismo hasta la suspensión de su proyecto. Al poco tiempo su esposa da a luz y él empieza a realizar pruebas al niño, ya que sospecha que su experimentación en sí mismo puede haber provocado una alteración genética en su hijo. Mientras realiza dichas pruebas es descubierto por el Coronel Ross, supervisor de su proyecto, quien lo acusa de trabajar con seres humanos desobedeciendo órdenes estrictas de no hacerlo.

Descubierto, Banner provoca una reacción en cadena en un generador Gamma y huye a su casa aprovechando la confusión. Al llegar a su casa confronta a su esposa y el resultado de dicha confrontación es un misterio, ya que sólo lo vemos a través de los entrecortados recuerdos de su hijo Bruce.

Varios años después Bruce, ya convertido en adulto y bajo otro nombre (se afirma que a temprana edad quedó huérfano), trabaja, irónicamente, en un proyecto similar al de su padre, sólo que para un laboratorio civil y con fines médicos. Junto a él trabaja Betty Ross (Jennifer Connelly). Sin embargo su investigación no ha pasado desapercibida para el ejército, quienes buscan hacerse con los servicios de su laboratorio. El encargado de intentar la adquisición es Glenn Talbot, un ex-científico militar quien ahora trabaja por su cuenta pero aún vende sus servicios al ejército. Por coincidencia, Talbot trabaja bajo la supervisión del ahora General Ross, quien es además el padre de Betty.

Tras un accidente de laboratorio, Bruce absorbe una gran cantidad de “nanomeds”, robots microscópicos de uso médico que él y Betty han desarrollado, e inmediatamente después se ve expuesto a una alta dosis de radiación Gamma. Ante el escepticismo de Betty y los médicos, sobrevive.

Aquí entra en escena otro personaje. El nuevo conserje de el laboratorio, quien deambula por las instalaciones de noche acompañado por sus perros. Más tarde se revela que en realidad se trata del Dr. David Banner, quien está tratando de localizar a su hijo. Poco a poco se va develando el misterio de lo que pasó años atrás. El Gral. Ross empieza a hostigar a Bruce pensando que el sabe el paradero de su padre y que su investigación en la misma área no es coincidencia. Banner se revela a si mismo ante Bruce, quien creía que sus padres habían muerto. Finalmente la presión es demasiada y Bruce estalla, literalmente, en un ataque de ira. Aparentemente la combinación de su DNA alterado, los nanomeds y la radiación Gamma provoca una extraordinaria reacción física, convirtiéndolo en un gigante verde con una asombrosa capacidad para la destrucción. El gigante procede entonces a destruir el laboratorio. A la mañana siguiente Betty encuentra a Bruce inconsciente y con la ropa deshecha. El Gral. Ross se presenta acusándolo de haber destruido el laboratorio y lo coloca en arresto domiciliario bajo vigilancia militar.

Mientras Bruce está encerrado escucha un teléfono llamar y encuentra un celular oculto bajo un sillón. Es su padre, quien amenaza con matar a Betty. Cuando Bruce intenta salir de la casa se encuentra con Talbot, quien lo enfrenta acusándolo de influenciar a Ross para dejarlo a un lado. Bruce intenta convencerlo de que lo deje salir para ayudar a Betty, pero Talbot no escucha razones y empieza a golpearlo hasta que una vez más Bruce pierde el control y aparece una vez más el gigante verde. A partir de ese momento la película, que hasta ese momento había sido muy cerebral y de ritmo semi-lento, se convierte en una extraordinaria combinación de psicodrama y película de acción. Bruce salva a Betty de unos perros mutantes enviados por su padre.

Betty entrega a Bruce convencida de que los científicos de ejército lo pueden ayudar. Talbot logra hacerse con el mando del proyecto y aísla a Ross y a Betty, pero subestima las capacidades de el alter ego de Bruce, quien logra escapar de sus captores, no sin antes causar grandes daños a la instalación donde era retenido. El Gral. Ross obtiene autorización para disponer de la criatura, lo que da por resultado una de las más espectaculares secuencias de acción en tiempos recientes. La batalla entre Hulk y las fuerzas armadas en mitad de el desierto es además particularmente entretenida pues está extraída directamente de el cómic.

Finalmente la criatura encuentra a Betty y Bruce reemerge. David Banner se entrega a las autoridades y pide ver a su hijo por última vez. Esta confrontación nos lleva a la escena visualmente más confusa de toda la película. Banner, quien se ha autoexpuesto a la radiación Gamma, es ahora capaz de absorber las propiedades físicas de todo lo que toca. Y ahora pretende absorber la fuerza de su hijo. Finalmente no puede contener tanta energía y empieza a perder el control de su forma física. Al mismo tiempo el ejército deposita una cabeza nuclear en la locación de ambos. Esto nos deja con un final abierto que hasta cierto punto es reminiscente de la serie de TV. El mundo piensa que Bruce Banner está muerto y él piensa que es mejor así.

Mientras trata de encontrar una cura para si mismo se dedica a deambular por el mundo tratando de ayudar a la gente sin tener que revelar su terrible secreto.

Bien, se que eso fue más largo de lo deseado pero espero que aún estén conmigo. La película, visualmente, es impresionante. Ang Lee decidió llevar la película más allá de el escapismo adolescente normalmente asociado con el género de superhéroes y lo logró. La cinta trata a su audiencia como gente inteligente y capaz de seguir una historia llena de implicaciones psicológicas y preguntas sobre la naturaleza humana. El hombre como su propio depredador. La búsqueda del poder para manipular a los demás, jugando a ser Dios. Y eso es algo que no se le puede recriminar.

Las actuaciones son excelentes, excepto quizás en el caso de Nick Nolte, quien en algún momento de la cinta parece haber perdido la noción de lo que era su personaje y decidió compensarlo con una de las peores sobreactuaciones de su carrera. Eric Bana, contra su imagen de hombre rudo logra dotar a Bruce Banner de una fragilidad física y emocional que hace digna justicia a su contraparte impresa. Sam Elliot representa a “Thunderbolt” Ross de una manera creíble, dotando a su personaje de la dureza característica de un oficial militar sin dejar de lado aspectos humanos como la conciencia de sus errores pasados y el arrepentimiento de una paternidad que no asumió de lleno. Josh Lucas se sacude la imagen de hombre sensitivo de “Sweet Home Alabama” para interpretar a un Glenn Talbot ambicioso y amoral, un hombre dispuesto a lo que sea para obtener lo que quiere. Y por supuesto, Jenniffer Connelly, una joven mujer que tiene que luchar por mantenerse independiente ante un padre que nunca supo como interactuar con ella y un amante que nunca pudo abrirse emocionalmente para ella. Además de constituir la mejor razón para que un hombre no quiera perder su humanidad.

La animación de la criatura por parte de ILM tiene el gran problema de ser demasiado inconsistente. Hay momentos en que la criatura es realmente un ser vivo que piensa y respira. Y muy especialmente siente. Sentado en la cima de una montaña, observando el liquen en las rocas, Hulk es como un niño, maravillado ante lo asombroso de la vida, aún en la más simple de sus formas. La expresión de paz en su rostro mientras cruza los aires impulsado por sus poderosas piernas. Y eso es obra de Ang Lee. Pocos directores pueden hacer que un actor exprese sin palabras su estado de ánimo, pero Lee logra que un ser virtual transmita esas emociones. Las secuencias de la criatura enfrentando al ejército están excelentemente logradas, tanto en el desierto como al llegar a San Francisco. Pero hay algunas escenas en las que es evidente que no se presto suficiente atención. Hulk rodando entre las dunas de arena se ve como una figura de plastilina, completamente aislada del entorno con el cual se supone está interactuando. Las escenas en interiores parecen haber tenido problemas con la iluminación. La secuencia de los perros, realizada completamente de noche, es una de las mejor logradas. Pero la escena de la confrontación final de la película parece sacada de cualquier B-movie de los setentas u ochentas.

La edición es algo que seguramente dará mucho de que hablar. Lee parece querer gritar al mundo “Sí, es un cómic, y orgulloso de serlo.” Transiciones en multipaneles, cambios de punto de vista realizados con más de dos cámaras a la vez. Confuso para algunos, original e innovador para otros. Sin embargo esta clase de transiciones dotan de un dinamismo visual a la película, especialmente durante la primera mitad, que de otro modo pudo haber parecido demasiado estática. La secuencia de títulos y los créditos también son completamente reminiscentes de el origen de la historia, presentando una estética totalmente comiquera.

Mención aparte merece el extraordinario soundtrack compuesto para la cinta por el veterano Danny Elfman, quien a pesar de haber tenido muy poco tiempo para realizarlo logra dotar de una enorme variedad de matices a la película, incorporando en su trabajo elementos musicales de diferentes partes del mundo, pero principalmente de Asia y Medio Oriente. Quizás su mejor trabajo en tiempos recientes.

En general, Hulk es una gran película, cuyo único pecado es haber tratado de ser algo más que una simple película de acción, y eso, como dije antes, es algo que no se le puede recriminar a ningún director.
Se produjo un error en este gadget.