domingo, junio 5

Revenge of the Sith

La saga de Star Wars tiene un especial significado para mí, razón por la cual haré algo similar a lo que hice con Kingdom of Heaven. Aquí trataré de ser lo más imparcial posible y en Get Out daré mis impresiones más personales sobre la más reciente adición a la historia.

Episode III: The Revenge of the Sith es la última parte de la saga iniciada por George Lucas hace ya casi treinta años y es donde se resuelven algunas incógnitas que han mantenido en vilo a los fans por muchos años. Días antes del estreno de la película, conforme se iban sucediendo las premieres de prensa y empezaban a aparecer reseñas y comentarios en todos los medios la opinión generalizada parecía ser la misma: gran película, tal vez la mejor de Lucas.

Así que a los pocos días del estreno fui a verla para comprobar por mi cuenta si los rumores eran ciertos. En efecto es la mejor de las tres precuelas -aunque esto no era algo muy difícil de lograr-, pero de eso a que sea el mejor trabajo directorial de Lucas o una gran película existe una enorme diferencia. No es el mejor trabajo de Lucas porque existen Episodio IV y American Graphitti, y no es una gran película porque tiene muchos errores y un guión con algunos de los peores diálogos en fechas recientes. Sin embargo es una película bastante entretenida. Si ustedes buscan dos horas de secuencias de acción y efectos especiales espectaculares, Episodio III puede ser una buena opción. Pero si lo buscan es una historia inteligente, bien contada y con actores creíbles entregando buenas líneas, les recomiendo ver otra cosa.

Como dije antes, Revenge of the Sith es mejor, y por mucho, que sus dos antecesoras. Con The Phantom Menace, Lucas parecía demasiado preocupado por llenar la cinta de personajes, objetos y/o lugares que los fans de la trilogía original pudieran reconocer como para molestarse en contarnos una historia o en tratar de dirigir a sus actores. El resultado es una enmarañada sucesión de secuencias de acción intercaladas con pesadas escenas de diálogos entre personajes, todas dirigidas de una manera completamente irregular y dispareja y donde la historia se puede resumir en unas cuantas líneas: La galaxia vive una época de paz y prosperidad que se ve amenazada por una facción separatista y el descubrimiento de que los Sith, antítesis de los Jedi, han vuelto. Ah, y un par de Jedis encuentran a un niño aparentemente concebido por la Fuerza misma.

The Attack of the Clones es mala de una manera diferente. Una vez más pareciera que Lucas tiene como prioridad a los fans, porque esta vez elimina de la película aquellos elementos que ocasionaron malestar entre la audiencia tras Episodio I. Jar Jar no habla, hay más duelos con lightsabers, nadie menciona los midiclorianos, etc. Pero esa preocupación por su audiencia (o debiera decir "su mercado") tal vez sería mejor servida si se dedicase a armar la historia que quiere contar. Un error imperdonable se da en el pobre manejo de historias paralelas. Obi-Wan está en una misión de búsqueda de las instalaciones de clonación de la Federación mientras que Anakin y Amidala viven un apasionado romance. ¿El problema? Mientras para la pareja los días parecen sucederse hasta acumular semanas, Obi-Wan parece tardar sólo un par de días en completar su misión, pero el pobre trabajo de dirección y edición de Lucas hacen parecer que ambas situaciones se dan de manera simultánea y en un lapso de tiempo idéntico. Las secuencias de acción ni siquiera resultan entretetenidas porque Lucas tiene una fijación por hacer close-ups a los rostros de sus actores mientros éstos pelean y, fiel a su nuevo estilo, consigue que una historia simple parezca compleja sin ser por ello entretenida.

En Revenge of the Sith pareciera que Lucas, o aprendió de algunos de sus errores -sus diálogos siguen siendo pésimos-, o decidió relajarse un poco y contar lo que quería contar sin preocuparse por la opinión de los demás, o bien llegó a la conclusión de que su mercado ya estaba seguro así que ya no había razón para jugar para la tribuna. A su favor se puede decir que la película tiene un ritmo constante, sin los altibajos de sus dos entregas anteriores; que las secuencias de duelos con lightsabers están mejor logradas y son claras -no así su intento de dogfight al inicio de la película- y que la historia tiene un rumbo predecible, si, pero bien definido. En contra está lo malo de su guión -¿que podemos esperar de una cinta que empieza con el texto "¡Guerra!... Hay héroes en ambos bandos. El mal está en todas partes..."?-, la pobre dirección actoral y la falta de congruencia en el manejo de sus personajes. Pese a la gran aceptación tanto crítica como de taquilla lo mejor que puedo decir de ella es que Star Wars Episode III: The Revenge of the Sith es una entretenida película palomera.

Para leer comentarios más a fondo -spoilers incluídos- favor de remitirse a Get Out of My Head.
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