domingo, mayo 8

Copyright y Derechos de Autor

Reanunando la serie de Propiedad Intelectual y Derechos Digitales me parece importante clarificar el significado de una palabra por todos conocida pero no entendida: Copyright.



Sin duda alguna todos hemos adquirido alguna vez un producto, o al menos hemos visto uno que incluya un Copyright Notice, o Advertencia sobre Derechos de Autor. Es fácil de encontrar al reverso de los empaques de discos o películas o en las primeras páginas de libros y revistas. En su forma más corta consiste únicamente del símbolo de copyright -una c dentro de un círculo- seguida del año de registro de la obra, mientras que en su forma larga suele tener un texto similar al siguiente:
"Este (a) ______ es una obra protegida. El uso autorizado es privado y doméstico. Queda prohibida la copia o reproducción total o parcial de la obra así como su exhibición en público..."
El resto del texto suele variar un poco, mayormente en tono para ser más o menos amenazador para el presunto infractor. Aún cuando se trata de un concepto presente de manera permanente en la vida de la mayoría de la gente, muy pocos entienden lo que significa o implica dicha advertencia. Para fines prácticos y por cuestiones de claridad recurriremos una vez más a Wikipedia. Esta es la definición que ofrece sobre Derechos de Autor:
El derecho de autor (en inglés, copyright) es una forma de protección proporcionada por las leyes vigentes en la mayoría de los países para los autores de «obras originales» incluyendo obras literarias, dramáticas, musicales, artísticas e intelectuales. Esta protección está disponible tanto para obras publicadas como para obras que todavía no se hayan publicado. Generalmente le da al dueño del derecho de autor el derecho exclusivo para hacer y para autorizar a otros a hacer lo siguiente:
  • Reproducir la obra en copias o fonogramas.
  • Preparar obras derivadas basadas en la obra.
  • Distribuir copias o fonogramas de la obra al público vendiéndolas o haciendo otro tipo de transferencias de propiedad tales como alquilar, arrendar o prestar dichas copias.
  • Presentar la obra públicamente, en el caso de obras literarias, musicales, dramáticas y coreográficas, pantomimas, películas y otras producciones audiovisuales.
  • Mostrar la obra públicamente, en el caso de obras literarias, musicales, dramáticas coreográficas, pantomimas, obras pictóricas, gráficas y esculturales, incluyendo imágenes individuales de películas u otras producciones audiovisuales.
  • En el caso de grabaciones sonoras, interpretar la obra públicamente a través de la transmisión audiodigital.
Podemos darnos cuenta que, en esencia, el copyright fue ideado como una manera de proteger al autor de los trabajos antes mencionados de manera que él y sólo él quedase en posición de obtener un beneficio económico o de cualquier otro índole generado por la explotación de su obra. Lamentablemente y tal y como mencioné en un post anterior, estos derechos protegen ahora los intereses de grandes compañías y rara vez la de los autores de la obra en cuestión.

Las leyes que regulan los derechos de autor son poco específicas en algunos aspectos, lo cual genera controversia y confusión. Dichas leyes incluyen siempre un apartado con lo que serían las excepciones a un posible infringimiento de derechos, conocidas normalmente como Fair Use (Uso Justo). Estas excepciones representan los derechos del comprador de una obra protegida, como pueden ser copias para uso privado, compilaciones personales, copias de respaldo para uso móvil y/o en tránsito, o reproducciones hechas con fines de promoción de la obra y/o reseñas de la misma. Y aquí es donde entran los derechos digitales y los sistemas de protección de los mismos, lo que será el tema de un próximo post.
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