domingo, junio 29

Matrix Reloaded

Esta reseña / comentario debió haber aparecido aquí o en alguna otra parte hace varias semanas. Las razones para que esto no sucediera son varias. La más reciente es que mientras la editaba y trataba de terminarla me encontré con una reseña hecha por Will Shetterly (gracias por el tip, Chili.) que me ayudó a clarificar algunas de las razones por las que MR no me gustó.

Y ese es un buen punto para empezar. ¿Porqué no me gustó Matrix Reloaded?

Es importante señalar que el gran problema de esta cinta consiste en el hecho de que tiene que luchar contra las expectativas generadas alrededor de ella. Después del gran éxito de The Matrix, las expectativas para lo que veríamos en las secuelas crecieron hasta niveles difíciles de creer. Toda clase de rumores sobre adiciones al cast y escenas que habrían de tener lugar en las restantes dos películas empezaron a circular y las especulaciones sobre el rumbo que tomaría la saga eran motivo de discusiones y debates entre fans.

Y entonces vinieron los retrasos. Primero, porque en una escena aparecían prominentemente las torres gemelas de NY y los productores consideraron pertinente desechar y reemplazar dicha escena. Después vino la trágica muerte de Aaliyah en un accidente de aviación, con lo que fue necesario rehacer aún más escenas. En ese momento fue cuando se tomó la determinación de filmar ambas secuelas de manera simultánea y estrenarlas con sólo unos meses de diferencia. Los retrasos contribuyeron a alimentar la idea de que si las secuelas se estaban tomando tanto tiempo para ser terminadas es porque iban a ser algo fuera de este mundo (literalmente), algo auténticamente espectacular.

Y así fue como llegamos al estreno de MR, esperando una película que al menos fuera tan buena como su predecesora. Y salimos completamente decepcionados.

La película tiene tantos problemas que no sé por donde empezar. Quizás el problema más grande es la ausencia de personajes. Desde la primera película es notorio que los protagonistas son estereotipos que rayan en el cliché, pero en esta secuela los Wachowski no hicieron el más mínimo intento de desarrollarlos o dotarlos de el mínimo de credibilidad.

Neo falla totalmente como héroe pues nunca puede el espectador establecer un lazo de identificación con el personaje. ¿Por qué? Porque es una especie de Dios siempre que está dentro de la Matriz. Puede hacer lo que el quiera y es, aparentemente, invencible. Lo que nos lleva a otro punto flojo de la cinta. ¿Si Neo es Todopoderoso en la Matriz, porque tienen que ser tan largas las escenas de pelea? En una escena lo vemos detener una andanada de balas con sólo un ademán de su mano. ¿Por qué entonces necesita tanto tiempo para derrotar a los agentes o a los programas renegados? Y aún si estamos dispuestos a aceptar a Neo como héroe invencible tenemos otro problema. Es un imbécil. Toda la película se la pasa mortificado por el sueño que lo persigue. A todo momento parece incapaz de tomar una decisión sobre su vida o lo que pretende hacer con ella y todo el tiempo espera a que alguien más le diga que es lo que tiene que hacer.

Lo que nos lleva al Oráculo. Para tratarse de un oráculo es alguien que habla muy directo. En la primera película sus diálogos son crípticos y oscuros. Siempre trata de hacer pensar al resto de los personajes proporcionándoles información a medias. En cambio aquí es bastante directa al decir lo que tiene que decir. No sólo eso, sino que da a Neo instrucciones detalladas de que hacer a continuación: a quien ir a buscar, en donde buscarlo, que hacer para obtener lo que necesita, e incluso el momento correcto para ir a buscarlo.

Trinity es relegada de el fuerte personaje femenino de la primera cinta a tan sólo la damisela en peligro por quien Neo debe preocuparse y a quien debe correr a salvar. Sin mencionar la obligatoria escena de celos y el hecho de convertirse en el “plot device” que lograra la única evolución de un personaje en toda la película. Esto ocurre al final, cuando tras la discusión con el arquitecto Neo es forzado a tomar una decisión. Es la única escena donde un personaje decide romper el molde y crecer, ya que Neo decide que es hora de tomar las riendas de su vida y convertirse en el arquitecto -je- de su propio destino.

Morpheus es un caso más bien triste, pues está reducido a ser el líder ideológico de la Iglesia de los Ultimos Dias de Neo. Su papel se siente acartonado y la mayor parte del tiempo parece estar de más, a grado tal que si lo hubieran matado habría aportado más a la historia. La escena donde da un discurso arengando a la población de Zion es un claro ejemplo de que tan vacío se siente el personaje. Su discurso carece por completo de carga emocional y es difícil creer que un discurso entregado de manera tan plana sea capaz de provocar en una multitud la reacción que los Wachowski nos mostraron. Tal vez si Morpheus hubiese sido interpretado por Samuel L. Jackson -recordemos su interpretación de Julius en Pulp Fiction- la película hubiese tenido a un verdadero líder ideológico. Sin embargo me pareció divertido el parecido entre ésta y la famosa escena del parque de The Warriors -"Can you dig it?"-.

Y en lo que respecta a los personajes nuevos, pues dudo que siquiera merezcan ser considerados como personajes. Al principio del filme vemos una reunión entre los capitanes y tripulaciones de varias naves, pero ninguno de los personajes que ahí aparecen llega a tener un peso significativo en la historia, ni siquiera Niobe, quien al menos a mí me deja la sensación de que sólo está en la película para justificar su protagonismo en el videojuego. Por momentos parece que el sub-plot de el humano “poseído” por el ex-agente Smith tendrá un mayor peso, pero al final resulta que nos lo van a guardar para la tercera parte. Algunos de los capitanes parecen ser personajes dignos de explorar, pero los Wachowski no tienen tiempo para perder en nimiedades como caracterización, pues podrían tener que recortar sus larguísimas y, mayormente, innecesarias escenas de acción. Caso concreto, el de el capitán Soren, quien da su vida en nombre de su misión antes de que pudieramos llegar a conocerle.

El Consejo de Ancianos que gobierna Zion me parece una extraña mezcla entre el Consejo Jedi y el Consejo de Ancianos de Kriptón. Al igual que esos grupos pierde el tiempo discutiendo sobre posturas políticas en largas discusiones que no llevan a ninguna parte. Además pareciera ser que son los únicos ancianos con vida pues el resto de la población de Zion parece estar compuesta única y exclusivamente de jóvenes pertenecientes a minorías étnicas. Lo que me lleva a otra escena sin sentido: El rave / fiesta / orgía que tiene lugar en Zion tras el insípido discurso de Morpheus. Es innecesariamente largo y pareciera ser que como fondo musical debió haber llevado “People are Still Having Sex”, ya que dicha escena no parece tener ningún otro objetivo que mostrarnos exactamente eso.

Hay algunos momentos en que parece que la trama va a tomar tintes más serios pero de inmediato son mitigados por alguna otra escena sin sentido. Había mucho que explotar en la situación de Neo en Zion donde la gente lo ve como un auténtico mesías. El papel del joven huérfano que lo idolatra no tiene razón alguna de existir, pues no hace más que acentuar el punto que hubiese quedado suficientemente claro tras ver a la multitud que espera a Neo cuando este sale del ascensor.

Otro sub-plot no utilizado es el ataque de los squids a Zion, ya que en la primera mitad de la película se nos presenta como una amenaza constante que añade el factor tiempo a la presión que existe sobre los “héroes”, y sin embargo sólo se menciona una vez más en el transcurso de la historia para que al final seamos informados de que las máquinas tuvieron éxito en su incursión y destruyeron Zion; o al menos han aniquilado a todas sus defensas, ya que esto tampoco es claro. Y todo esto fuera de la vista del espectador. Quien sabe, tal vez se trató de una cuestión presupuestal y al momento de la decisión los Wachowski decidieron prescindir de la escena de la caída de Zion para poder mostrarnos "The Attack of the Thousand Smiths". Lo cual me recuerda otro punto que me molestó de la película.

Las escenas de pelea son excesivamente largas y, como ya mencioné antes, sin sentido. Las coreografías son espectaculares, sí, pero eso no justifica el dedicarles tanto tiempo si no van a aportar nada a la historia. Además de que en la mayoría de ellas se abusó del CGI. La ya mencionada escena con los Smiths empieza de maravilla, pero poco a poco se va descomponiendo en una escena tomada de un videojuego donde los protagonistas pierden textura y se ven claramente como lo que son: modelos 3D. Esa sola escena parece abogar a favor de las técnicas tradicionales y casi artesanales para desarrollar esa clase de escenas. Si alguien ha tenido oportunidad de ver algún “detrás de cámaras” coincidirá conmigo en que las partes efectuadas con cables se ven mucho mejor que los extractos de videojuego utilizados al final de la secuencia.

La escena con los programas renegados también es demasiado larga. Nos explican que estos seres eran el equivalente a los agentes de una versión anterior de la Matriz. ¿Cómo es entonces que le toma a Neo tanto tiempo derrotarlos? ¿No se supone que los agentes son upgrades de esos programas? Aunque debo admitir que fue un toque agradable el hacer que estos programas fueran hombres lobos, vampiros y fantasmas. Trabajando para el Diablo, por supuesto acompañado de su preciada Perséfone.

A mi parecer la mejor escena de pelea de toda la película es cuando Neo se enfrenta al oriental encargado de llevarlo con el Oráculo. La escena es breve, la coreografía es limpia y entendible, casi al nivel de las de Crouching Tiger, Hidden Dragon. Y aparentemente es la única que tiene una justificación -acompañada además de un parafraseo de Fight Club, ¿como puedes conocer a alguien si nunca has peleado con él?-.

Y no me hagan empezar con la escena del arquitecto, que por momentos parece más un chiste que la escena cumbre donde se revelarán los secretos del Universo. O al menos de la Matriz. El “cantinfleo” del diálogo lo resta totalmente de credibilidad, y su discusión sobre “el punto” es simplemente patética. Sólo me pregunto si el parecido físico del arquitecto con Philip K. Dick es accidental o un tardío reconocimiento de una importante influencia creativa.

En fin, creo que ya me extendí demasiado y todo lo que pudiera agregar en este momento sólo serviría para echar más leña al fuego -o a la Hoguera, pues-. Como conclusión entonces, debo decir que, mientras The Matrix es una película de Ciencia Ficción con mucha esencia estética de comic, Matrix Reloaded se convierte en una adaptación fílmica de un videojuego. ¿Porqué? Neo debe pelear con fulanito para tener acceso a esto. Debe hallar las llaves para abrir la puerta que lo llevará al siguiente nivel. Necesita acumular puntos para poder seguir avanzando -tal vez eso explique las largas peleas: si no derribas a más de cien agentes no puedes seguir-. Si tienes llaves puedes usar atajos. Y así sucesivamente. Y al menos en lo personal, no puedo disfrutar más de dos horas de un videojuego en donde no se me permite jugar.

JAC
"Tratando de encontrar la puerta -o el espejo- de regreso a casa."
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