martes, junio 26

Karl Marx y la ironía del Capitalismo

El banco Sparkasse de la ciudad alemana de Chemnitz realizó hace unos meses una encuesta entre sus clientes para elegir la imagen que adornaría sus tajetas de crédito, ofreciendo toda clase de opciones, desde castillos y monumentos hasta una pista de carreras. Sin embargo, más de un tercio de los participantes eligió un busto de bronce de Karl Marx.


Resulta irónico que un idealista que auguraba la caída del capitalismo y el triunfo del comunismo, así como una sociedad utópica donde cada quien fuese recompensado por sus habilidades y todo mundo viese cubiertas sus necesidades, termine figurando de manera tan prominente en el máximo símbolo del consumismo capitalista.

Independientemente de la ironía que esto representa, hay cierto sentido en el resultado de la encuesta. Hasta la caída del muro de Berlín, la ciudad de Chemnitz era llamada Karl-Marx-Stadt, y era parte de la República Democrática Alemana, o Alemania Oriental, como también se le conocía. En ese país el rostro del filósofo adornaba los billetes de 100 marcos, desaparecidos tras la unificación alemana.

Una vez que se difundió su existencia, algunos sitios solicitaron slogans que pudiesen acompañar a la tarjeta, y pueden leer algunos (en inglés) en Twitter, o en este enlace. Aparentemente se ha vuelto tan popular, que Sparkasse está recibiendo solicitudes de diversas partes de Alemania para abrir una cuenta con ellos y hacerse con una de estas tarjetas.

Aparentemente el dinero no puede comprar una revolución, pero para todo lo demás existe MarxCard.
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