lunes, julio 28

Superauto: El Bugatti EB16.4 Veyron

Normalmente los autos no son parte de los temas tratados en este blog, a menos que ofrezcan algún avance revolucionario en su forma de propulsión o que ofrezcan alguna alternativa más limpia y eficiente para funcionar que un motor de explosión convencional. Sin embargo, decidí hacer una excepción con el Bugatti Veyron por dos razones. Primero, porque parecía que el mundo quería que notase la existencia de este auto. Encontré una nota y un video dedicados a el en uno de mis blogs favoritos, horas más tarde en un programa de Discovery Channel le dedicaron un segmento al proceso de fabricación de su motor, y al día siguiente escuché parte de una conversación donde dos aficionados a los autos discutían sobre cual era el motor más potente en el mundo. La segunda razón es que independientemente de lo poco que pareció importarle la ecología a los ingenieros y diseñadores responsables de su creación, es un hecho que se trata de una de las obras de ingeniería más importantes e interesantes de los últimos años.

Empecemos con algunas especificaciones técnicas. Los dos datos más recurrentes al hablar del Veyron son que tiene un motor capaz de generar una potencia de 1001 caballos de fuerza y que alcanza una velocidad máxima de 407 km/h, lo que a nivel del mar equivale a un tercio de la velocidad del sonido. Obviamente eso no es algo fácil de conseguir y para ello hace falta el motor más impresionante que alguna vez haya propulsado un auto de producción. Si ustedes creían que un motor V8 era bastante potencia y que los motores de 10 y 12 cilindros eran ya un exceso, tal vez la idea de un motor de 16 cilindros sea un poco difícil de entender. Se le denomina como un motor W16 porque la configuración es la resultante de combinar dos V8, con una distribución de 4 cilindros en 4 líneas, aunque solo requiere dos árboles de levas, cada uno de los cuales opera sobre dos líneas de cilindros. Cada cilindro tiene cuatro válvulas, resultando en un total de 64. El motor desplaza 8.0 litros y es alimentado por cuatro turbocargadores.

Además de la velocidad que el auto puede alcanzar, habría que destacar la aceleración que tiene. El Veyron puede ir de 0 a 100 km/h en 2.5 segundos, alcanzando los 200 km/h en 7.4 segundos y los 300 km/h en 16.7 segundos, lo que representa una aceleración promedio de 1.8 g, convirtiendo al Veyron en el auto de producción con el más alto índice de aceleración de la historia. La velocidad tope cotidiana del auto es listada como 375 km/h, pero es evidente que no se puede conducir a esa velocidad sin las precauciones apropiadas. El Veyron está equipado con una serie de alerones hidráulicos que funcionan de manera automática, desplegándose o retrayéndose según sea necesario. La distancia normal entre el auto y el suelo es de 12.5 cm, pero al alcanzar los 220 km/h el sistema hidraúlico lo lleva a solo 8.9 cm y despliega el alerón frontal y el spoiler. Para poder alcanzar la velocidad máxima, el conductor necesita utilizar una segunda llave, la cual introduce en el lado izquierdo del tablero. Esta operación solo puede hacerse con el auto detenido y pone en marcha un chequeo del auto. Si el chequeo es satisfactorio los difusores de aire frontales se cierran, el spoiler toma otra posición y el auto reduce la distancia con el piso hasta alcanzar 6.5 cm.

Los frenos son importantes en todo auto y más en uno que alcanza las características de carrera del Veyron, el cual cuenta con unos frenos de disco de carbón perforados de manera especial y ventilados por turbina. Las mordazas de las pastillas de frenado delanteras tienen 8 pistones de titanio y las traseras cuentan con seis pistones. Bugatti afirma que puede alcanzar un frenado máximo de hasta 1.3 g, y que el auto puede ir de 400 km/h a 0 en menos de diez segundos. Al circular a velocidades superiores a los 200 km/h el alerón trasero asume funciones de freno de aire, desplegándose a una inclinación de 55° en 0.4 segundos, aportando una deceleración de 0.68 g (4.9 m/s²).

Los neumáticos son especialmente fabricados por Michelin para soportar la fricción generada cuando el Veyron se desempeña a alta velocidad, y aún así no podrían ser considerados como de alta duración, pues de acuerdo con estimados hechos por los especialistas de la revista Top Gear durarían solo quince minutos circulando a máxima velocidad, lo que en realidad no representa ningún problema, pues al viajar a esa velocidad el tanque de 100 litros de combustible se agotaría en solo doce minutos. Lo que nos lleva al otro gran problema del auto, que es su desmedido uso de combustible, pues su rendimiento en ciudad es de 40.4 litros cada 100 km, en tanto que a máxima velocidad necesita 115 litros cada 100 km.

Se sabe que en México hay al menos dos Veyron, y uno de ellos fue probado en el Autódromo Hermanos Rodríguez de la Ciudad de México por la revista Automóvil Panamericano. De acuerdo con los encargados de probarlo, la altitud de la Ciudad de México y el peculiar octanaje de nuestra gasolina afectan el desempeño del auto, el cual solo puede generar 850 caballos de fuerza y una velocidad máxima de 350 km/h. Aparentemente Bugatti se ha comprometido a realizar los ajustes para permitir que el motor del Veyron pueda añcanzar la potencia prometida. Si están pensando en ahorrar para hacerse con uno de estos autos, les aviso que el precio actual es superior al millón y medio de dólares y que hay una lista de espera de nueve meses.

Por último, solo quiero comentar que las críticas por el consumo de combustible y las exageradas especificaciones del motor del Bugatti Veyron parecen estar justificadas, pues aún cuando por un tiempo tuvo el privilegio de ser el auto de producción más rápido del mundo, en noviembre pasado el título le fue arrebatado por el SSC Ultimate Aero Twin Turbo, de Shelby Super Cars, el cual rompió el récord de velocidad para autos de calle alcanzando los 412 km/h.

El Aero TT cuenta con un motor V8 de 6.4 litros y es capaz degenerar una potencia de 1165 caballos de fuerza. Además, el Aero tiene un precio de solo US$ 650 000, aunque eso no significa que sea más fácil de adquirir, pues la producción estará limitada a solo 25 unidades, contra las 300 que se piensa producir del Veyron. Shelby ha anunciado además su intención de desarrollar una versión eléctrica del Aero, la que seguramente sería interesante comentar de llegar a realizarse, lo cual se espera podría pasar en el 2009.
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