viernes, abril 27

La eterna búsqueda de culpables

[Editado el 28/04/07 para añadir una omisión. Favor de consultar los comentarios para más detalles]

Seguramente no necesito ahondar en detalles sobre el homicidio multiple cometido el pasado lunes en el Virginia Tech Institute. Si desean más información pueden checar las entradas de Wikipedia, en inglés y en español, donde la información se está actualizando constantemente además de ofrecer enlaces a muchas otras fuentes.

De lo que quería escribir es de la cuestionable actitud de algunos medios y "líderes de opinión" de nuestro vecino país del norte. Algunos noticieros y diarios (ABC News, MSNBC, Chicago Sun Times, etc) habían reportado indicios de que el homicida era un estudiante chino llegado a América en agosto del año pasado con una visa de estudiante, en tanto que Fox News (Geraldo Rivera, para ser más precisos) lo había identificado con un ex-alumno chino del Virginia Tech, quien colecciona armas, quien al verse señalado empezó a dar entrevistas para deslindarse de los hechos. Cuando se reveló que el tirador era Cho Seung-Hui, de origen coreano, residente legal, mayor de edad y alumno de la escuela, ninguno de estos medios se molestó en admitir su error y disculparse. Incluso el Chicago Sun Times removió de su sitio el artículo con la historia del joven chino a quien ellos responsabilizaban sin colocar ningún aviso o dar ninguna explicación.

Después de eso, vino algo que se ha convertido en una costumbre cada vez que ocurre alguna tragedia similar: culpar a algún medio de entretenimiento, llámese cine, videojuegos, o música. Jack Thompson, un abogado que ha participado en toda clase de campañas y demandas contra compañías productoras de videojuegos (sus blancos favoritos suelen ser Grand Theft Auto y Bully), se apresuró a declarar que sin duda el asesino era aficionado a esos videojuegos sin conocer su identidad. Una vez que se reveló a Cho como el responsable de la matanza, Thompson halló alguien más específico a quien señalar: Microsoft. Según parece, Cho era aficionado a jugar CounterStrike, juego desarrollado por la compañía de Bill Gates, y al sr. Thompson le pareció que eso era motivo suficiente para enviar una carta a Gates pidiéndole acabar con el soporte al juego o atenerse a las consecuencias legales, advirtiéndole que legalmente se le podría acusar de co-responsable de la masacre por el solo hecho de producir esos "simuladores de matanzas seriales", pues además se les podía considerar como "campos de entrenamiento virtuales" para aprender a matar y disfrutar haciéndolo. A Thompson pronto se sumaron otras "celebridades", así como muchos otros "periodistas" y conductores de tv, afirmando que él tenía razón: todo es culpa de los videojuegos.

Y no solo de los videojuegos. Dependiendo a quien le pregunten o en donde lo lean, el o los responsables de todo pueden ser: la primera víctima, los padres del asesino, sus maestros, la escuela, sus escuelas anteriores, la sociedad, los fabricantes de armas, el Partido Republicano, los demócratas, la burocracia, el diseño arquitectónico de la escuela, los inmigrantes, los musulmanes, el psiquiatra que lo dejó ir, las escuelas que enseñan la teoría de la evolución, la falta de biblias y oraciones en la escuela, el Diablo, los chinos, Corea del Sur, los medicamentos psiquiátricos, la pornografía, las clínicas de abortos, el capitalismo, el autismo, el sistema legal, Charlton Heston, Bill Clinton, George W Bush, la CIA, los judíos, o incluso los otros estudiantes por no portar armas para defenderse. (Cynical-C llevaba un recuento de la lista con los enlaces correspondientes -en inglés-, los cuales sumaban 72 al momento de escribir estas líneas.)

Y no puede ser tan fácil como limitarse a señalar culpables a diestra y siniestra. Si se tratase de la influencia de videojuegos o películas violentos, esta clase de incidentes serían bastante comunes en todo el mundo, pues son productos populares en muchos países además de los Estados Unidos. Recuerdo que cuando sucedió el último tiroteo masivo, en la preparatoria Columbine, de Littleton, Colorado, ocurrió algo similar. En ese entonces se señalaba como las influencias culpables de las acciones de Harris y Klebold a Marilyn Manson y a The Matrix, y me parece que sería adecuado rescatar la carta que publicó Manson en la Rolling Stone a manera de defensa, pues hoy día se lee como un documento actual y vigente. (Aquí puse una traducción al español, en tanto que la original en inglés está (o estaba) en su sitio oficial.) Recupero el siguiente fragmento:
"Es triste pensar que los primeros habitantes de la Tierra no necesitaron de libros, películas, videojuegos, o música para inspirar el asesinato a sangre fría. Cuando Caín decidió aplastarle los sesos a Abel, la única motivación que necesitó fue su propia y humana disposición a la violencia."
Y es que sin importar la susceptibilidad que cualquier individuo pudiese tener a los estímulos externos, es un hecho que la solución no puede ser tan simple. Como mencioné más arriba, películas y videojuegos violentos son populares en todo el mundo. El stress y/o la angustia estudiantil se dan también en todo el mundo, y si no en cualquier parte se consigue un arma de fuego con tanta facilidad como en los Estados Unidos, tampoco se trata de algo particularmente difícil de conseguir en casi cualquier ciudad del mundo. El problema es mucho más complejo y merece ser analizado con mucha más atención e interés que el que los medios norteamericanos han mostrado. Porque es algo que se empieza a convertir en cotidiano y porque puede ser una cuestión de vida o muerte para muchos estudiantes.

Esa búsqueda de culpables y causas solo puede empezar en un lugar: en ellos mismos, como cultura, como sociedad. Personalmente tengo la impresión de que las cosas funcionan exactamente al revés de como las han estado planteando. El problema no es que se produzcan películas y videojuegos violentos, o que la música actual pudiera considerarse demasiado agresiva. Ese material se crea para satisfacer una demanda, porque es la clase de cosas que los jóvenes buscan, ya sea como entretenimiento escapista o porque encuentran en ello una familiaridad con su realidad en un entorno que si pueden controlar. El verdadero problema es que sean precisamente los medios de comunicación, pues ellos serían los responsables de ello, quienes pretendan crear la percepción de que el problema es que los jóvenes de una cultura ya no estén capacitados para absorber y procesar información o que no sean capaces de distinguir entre la realidad y la ficción.

Cabe además recordar un detalle importante sobre cualquier trabajo de ficción original de cualquier lugar o época: como toda creación popular o artística, refleja el entorno en que se creó.
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