jueves, febrero 15

Coca-cola Zero

Hace unas semanas salió a la venta el más reciente producto de la familia Coca-Cola, la Coca-Cola Zero. Para promocionar su lanzamiento se lanzó una gran campaña publicitaria en la que no se mencionaba el producto. Parabuses y carteleras espectaculares mostraban simplemente un circulo blanco sobre fondo negro con la leyenda "Zero" y algún slogan.

La idea de este refresco es que no contiene azúcar, lo cual no es nada nuevo en el mercado de las gaseosas de cola, pues Coca-Cola ha tenido (y aún conserva algunos) productos como Coca-Cola Light, Diet Coke, o incluso la Coca-Cola Light Descafeinada -ésta última no la entiendo: si no tiene azúcar ni cafeína, ¿sigue siendo una Coca?-; y Pepsi no se queda atrás: Diet Pepsi, Pepsi Light, Pepsi One, Pepsi 0 y Pepsi Max, todo como parte del esfuerzo de ambas refresqueras por conservar como mercado al público que desea reducir su consumo de azúcar.

Lo que tienen en común casí todos estos refrescos "dietéticos" es que su sabor es muy diferente del de las versiones regulares e incluso, con algunas excepciones, suele ser desagradable. Y eso es algo que puede diferenciar a la Zero del resto de las colas desazucaradas. No sabe mal ni deja un regusto desagradable en la lengua. De hecho me parece que el nombre es bastante descriptivo: cero. Cero azúcar, cero sabor. No sabe a nada. Pero la botella se ve muy bonita y elegante.

Claro que la valoración del sabor puede ser algo muy subjetivo. El mismo día que la probé un amigo describió el sabor con apelativos bastante descriptivos y poco halagadores, y hace unos días, en cambio, otro amigo mencionó que le había gustado porque no tenía el característico sabor de los productos endulzados con Nutrasweet (aspartame). Así que se trata mayormente de una cuestión de gustos. En realidad imagino que el único sector del público que realmente puede agradecer la existencia de esta clase de productos son aquellos que por razones médicas no pueden consumir azúcar o deben hacerlo en cantidades moderadas y aún así no desean dejar de consumir bebidas gasificadas y/o refrescos de cola.

Cualquier otro caso se trata de vivir en el engaño, y la única diferencia entre un refresco regular y uno de dieta son los químicos que lo componen.
Se produjo un error en este gadget.