jueves, enero 25

La Chispa de la Vida

En las últimas semanas descubrí en las etiquetas de varias presentaciones de Coca-cola el cuadro que aparece en la imagen de la derecha. Suena bien, ¿no? Incluso hace que uno se sienta bien de tomar refresco cotidianamente.

Visitando el sitio que aparece ahí del Intituto de Bebidas, descubrí que contiene mucha información sobre la importancia de una adecuada hidratación del cuerpo y de diferentes clases de bebidas, pero curiosamente no ofrece nada de información sobre el contenido de los refrescos gasificados y los efectos de éstos en la salud. Eso me recordó un artículo que leí hace varias semanas en el blog Health Bolt sobre los efectos nocivos de la Coca-cola en el organismo, el cual decía básicamente lo siguiente:
  • En los primeros 10 Minutos: 10 cucharadas de azúcar invaden tu organismo. Lo único que impide que vomites ante tanto dulce es que el ácido fosfórico ayuda a disfrazar el sabor.
  • 20 minutos: El nivel de azúcar en tu sangre se eleva, ocasionando una descarga de insulina. El hígado responde convirtiendo el azúcar en grasa.
  • 40 minutos: Se completa la absorción de la cafeína. Tus pupilas se dilatan y se incrementa tu presión arterial, a lo que el hígado responde liberando más azúcar en tu torrente sanguíneo. Los receptores de adenosina en tu cerebro están bloqueados, lo que previene la somnolescencia.
  • 45 minutos: Tu cuerpo eleva la producción de dopamina, lo que estimula los centros de placer en tu cerebro.
  • Después de 60 minutos: El ácido fosfórico provoca la acumulación de calcio, magnesio y zinc en tu intestino delgado. Las propiedades diuréticas de la cafeína provocan un fuerte deseo de orinar, lo que provocará la evacuación de los minerales acumulados en el intestino además de sodio y agua, lo que puede provocar deshidratación leve y debilitamiento de huesos y dientes. Tu cuerpo empieza a sufrir los efectos de un colapso de azúcar, lo que puede provocar mal humor y/o torpeza motriz.
  • En las próximas horas tu cuerpo sufrirá un colapso de cafeína.
Estos síntomas no son provocados exclusivamente por la Coca-cola, son producto de la combinación de grandes cantidades de azúcar, cafeína y ácido fosfórico que podemos encontrar en casi cualquier refresco gasificado.

No es mi intención ser alarmista, lo cual sería hipócrita de mi parte pues consumo refrescos embotellados de manera regular (aunque soy parcial a la Pepsi por sobre la Coca), pero me parece que información incompleta y engañosa como la que aparece en la etiqueta mencionada puede crear entre los consumidores la errónea idea de que los refrescos son buenos para la salud y que pudieran representar un sustituto para el agua o jugos naturales.

A fin de cuentas, el mayor riesgo para la salud, en este y otros temas, es la desinformación.
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