miércoles, diciembre 14

México, ¿un País de Lectores?

Hacia un País de Lectores es una iniciativa del presente gobierno que tiene (¿tenía?) como objetivo promover el hábito de la lectura entre la población de nuestro país como parte del Programa para el Fomento de la Lectura y el Libro, lanzado en 2001.

No he visto ningún reporte ni tengo conocimiento de algún informe de resultados que permitiesen saber si el programa ha tenido éxito o no, pero de que se trataba de algo necesario no hay duda alguna. Pero independientemente de que se hicieran más bibliotecas y se sigan realizando ferias y festivales para promover el libro, creo que sigue existiendo una omisión importante: ¿Qué se espera que lea la gente? ¿Qué lee la gente?
Si le echamos un vistazo a los tirajes editoriales descubrimos que en México se lee más de lo que mucha gente piensa, sólo hay que echar un vistazo a las ventas de los "sensacionales" para saber que hay lectores. Y algo similar ocurre con la prosa "tradicional". Seguramente autores como Carlos Cuauhtémoc Sánchez o Carlos Trejo no tienen ninguna queja sobre las ventas de sus libros. Y no es que me quiera poner quisquilloso con el trabajo de los autores mencionados, pero es que tras darle un vistazo a las primeras páginas de Juventud en Extasis uno no puede dudar de la veracidad de lo dicho por el autor sobre que escribió el libro cuando tenía 15 años, sólo queda preguntarse porque nunca corrigió el borrador; y en cuanto a Carlos Trejo, ¿qué credibilidad puede tener el autor de un libro basado en un hecho real, si cada seis meses publica una nueva edición "corregida y aumentada"?

Pero lo que me llevó el día de hoy a escribir esto fue una columna del diario Milenio. Mucho se ha dicho y escrito sobre el patinón del Presidente Fox en relación al desde entonces considerado su autor favorito, José Luis Borgues, pero casi nadie dijo nada cuando la semana pasada la señora Sahagún de Fox hizo algo parecido.

Al entregar el reconocimiento como la Mujer del Año a Marie Therese Arango en un evento realizado en el Museo Nacional de Antropología, la señora Sahagún de Fox culminó su participación con estas palabras:
“Prefiero, si ustedes me lo permiten, decirlo como lo hice unos días en otro espacio maravilloso, con las palabras de la escritora Rabina Grant Tagora...”
Lo cual debiera ser motivo de descanso para Jorge Luis Borges, quien fue rebautizado en boca del presidente Fox, pues al escritor hindú Rabindranath Tagore, la señora Sahagún le cambió hasta el sexo.

La columna que mencioné antes antes es QRR (Quien Resulte Responsable), y en ella Rafael Tonatiuh presenta una lista de potenciales autores y obras que podrían llegar a ser parte de la biblioteca presidencial antes de que finalice el sexenio. Algunas selecciones:
  • Gael García Márquez, Y tu mamá grande también.
  • Salman Hyeck, Fridas satánicas.
  • Augusto Montebrozo, Y cuando desperté, Bejarano seguía ahí.
  • Octavio Bar, El laberinto de la soledad.
  • Carlos Cuauhtémoc Cárdenas, Senectud en éxtasis.
  • William Chespirito, La Chilindrina domada.
  • Sor Juana Anis Pa'la Cruz, Hombres ebrios que ligais a la mujer...
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