sábado, diciembre 24

Hoy es Nochebuena y Mañana... Navidad

Seguramente podría parecer incongruente escribir un texto sobre una celebración originalmente religiosa después de todo lo que se ha escrito aquí sobre religión y lo que no nos parece de la misma y de los encargados de administrarla, particularmente cuando se trata de la iglesia Católica Romana.

Así que en realidad este texto trata sobre una muy particular manera de celebrar la Navidad y muy especialmente tratándose de la figura comercialmente más emblemática de esta celebración: Santa Claus.

Empecemos con la SantaCon y Santarchy! La SantaCon es una serie de eventos organizados alrededor del mundo cuando, en vísperas de las celebraciones navideñas, docenas de personas en disfraces baratos del popular personaje se reunen en lugares públicos para celebrar de manera escandalosa.

A pesar de lo que ha sido reportado por diferentes servicios de noticias alrededor del mundo, estas concentraciones de desaliñados panzones no constituyen ningún movimiento de protesta ni se trata de manifestaciones anticonsumistas por parte de inconformes y normalmente tampoco involucran actos de vandalismo y/o destrucción de propiedad privada, aún cuando se han dado algunos casos donde las cosas se han salido de control, como este año en Nueva Zelanda, donde incluso algunos guardias de seguridad y un par de Santas terminaron en el hospital con algunos rasguños y moretones.

Santarchy! es un blog mantenido por los organizadores de la SantaCon entre 1994 y 1998 y quienes ahora se encuentran retirados y se limitan únicamente a archivar reportes, fotos y videos de los diferentes eventos alrededor del mundo.

Otra "organización" inspirada por la SantaCon es Zombie Claus. Zombie Claus resultó de la colaboración entre algunos miembros y organizadores de Zombie Mobs y de Santarchy. Los "ataques" de las hordas de Zombie Claus parecen ser un tanto más organizados y dirigidos - o al menos tanto como se puede organizar un grupo de zombies sin cerebro.

Lo que estos dos eventos demuestran es algo que puede ponerse a debate:

a) hay gente muy enferma y necesitada de ayuda con demasiado tiempo libre en sus manos, o
b) las vacaciones de fin de año pueden ser aprovechadas para celebrar sin importar las creencias religiosas de cada quien.

En fin, todo esto sólo sirve de pretexto para poder desear a todos los lectores de este blog (si, ustedes cuatro, los autores no cuentan) que en estas fiestas se la pasen bien, se diviertan y convivan con quien más deseen sin importar si es o no una tradición. Yo por lo pronto me preparo para una semana de tiempo libre adicional durante la cual seguramente habrá tiempo para echar un vistazo a lo que fue este año y lo que nos espera para el próximo.

¡FELICES FIESTAS!
Se produjo un error en este gadget.