viernes, noviembre 25

Rasputin

Hace algunos días tuve la oportunidad de volver a ver Hellboy, la cinta de Guillermo del Toro basada en los comics de Mike Mignola. De la película escribí algo más en mi blog personal, pero aquí quisiera aprovechar el recordatorio para hablar de una de las figuras más enigmáticas y míticas del siglo XX: Grigori Efimovich Rasputin.

Conocido vulgarmente como el Monje Loco, Rasputin fue una de las figuras con mayor influencia en Rusia durante casi diez años. Se rumoraba que poseía poderes psiquicos y era capaz de grandes proezas físicas y mentales. Nacio el 10 de Enero de 1869 en Prokovskoe, una pequeña aldea siberiana.

Rodeado normalmente de gitanos, la fama de Rasputin crecía junto con su reputación, se rumoraba que organizaba extrañas orgías donde había ritos espiritistas y prácticas sexuales anormales. La reputación que había adquirido de curar enfermos cuando los médicos ya se habían rendido fue lo que permitió su ingreso al Palacio Imperial y a los círculos del poder en Rusia.

En 1907 fue llamado al palacio para atender al pequeño hijo del Zar Nicolas II y su esposa Alexandra. El niño sufría de hemofilia y tenía tres días tendido en cama con fiebre y presentando hemorragia interna. Según testimonios de gente de palacio, Rasputin colocó su mano en la frente del niño y permaneció ahí, concentrándose durante varios minutos. Cuando dejo el lado de la cama el niño despertó llorando. Cuando su madre acudió al lado del pequeño descubrió que la fiebre había desaparecido.

A partir de entonces Rasputin se convirtió en una presencia permanente en la corte Imperial, donde poco a poco se fue ganando la confianza de la mayoría de la familia imperial, los Romanov. Sin embargo, aquellos que no se convirtieron en partidarios suyos fueron poco a poco desarrollando una desconfianza hacia él que rayaba en el odio.

Preocupados por el futuro de la familia real si se permitía a Rasputin seguir ejerciendo su influencia en la corte, algunos aristócratas planearon su muerte. La noche del 16 de Diciembre de 1916, el Príncipe Felix Felixovich Yussupov lo invitó a visitar su palacio, junto al Canal Moika. Felix y sus co-conspiradores habían planeado todo con anticipación y durante el banquete de esa noche dieron a Rasputin vino y pasteles envenenados con cianuro. Según el testimonio de Felix Yussupov habían usado suficiente veneno como para matar a un batallón. Pero Rasputin sobrevivió. Procedieron entonces a dispararle y aporrearlo, pero el monje se negaba a morir. Finalmente lo apuñalaron, lo envolvieron en una alfombra y lo tiraron al canal, donde pereció ahogado.

La figura de Rasputin sigue siendo motivo de fascinación en nuestros días. Aparte de ser mencionado o utilizado como personaje en diferentes obras de ficción en el cine y la literatura, como en la ya mencionada Hellboy, se han escrito canciones y se le han dedicado horas en documentales y especiales de TV. Hace algunos días el cantante de rock y ex-miembro del grupo Black Sabbath, Ozzy Osbourne, anunció que había terminado de componer un musical basado en la vida del mítico personaje. Dicho proyecto lo había anunciado hace un par de años y ahora informa que lo ha terminado y está buscando a algún inversionista interesado en llevarlo a Broadway.

Si fuera el viejo Ozzy, lo único que se podría comentar al respecto sería "¡Merol!", pero después del penoso paso de su Reality Show por MTV supongo que sólo resta esperar que su Rasputin tenga un poco más de dientes que el de Boney M.
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